El domingo 31 de mayo de 2026 se celebrará en Colombia la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Se trata de una votación con alta tensión política en que parece estar sobre la mesa la continuidad del proyecto político de Gustavo Petro o un cambio.
La votación presidencial se realiza de manera simultánea dentro y fuera del país. Los colombianos residentes en el exterior pueden sufragar durante una semana completa -del lunes 25 de mayo al domingo 31 de mayo-, mientras que en territorio nacional la jornada se concentra en un solo día. El censo electoral proyectado supera los 41,4 millones de ciudadanos habilitados para votar, según la Registraduría.
En esta jornada, los ciudadanos votan exclusivamente por la fórmula de presidente y vicepresidente de la República que gobernará durante el periodo constitucional 2026-2030. Cada candidatura aparece en el tarjetón como una fórmula conjunta y también se incluye la casilla de voto en blanco.
A diferencia de otros procesos electorales, ese día no se eligen congresistas, gobernadores ni alcaldes, ya que el Congreso fue renovado en los comicios legislativos realizados en marzo.
Para que un candidato gane la presidencia de manera directa el 31 de mayo debe obtener la mitad más uno de los votos válidos -es decir, mayoría absoluta-. Si una fórmula alcanza ese umbral, queda elegida sin necesidad de una nueva votación. Sin embargo, si ninguna candidatura supera el 50 % + 1 de los votos válidos, la legislación electoral establece la realización de una segunda vuelta o balotaje.
En ese escenario participan únicamente las dos fórmulas presidenciales que hayan obtenido las votaciones más altas en la primera vuelta. La segunda vuelta está programada para el domingo 21 de junio de 2026 y, en esta instancia, resulta elegida la fórmula que obtenga el mayor número de votos, sin importar si supera o no el 50 % del total.
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