El equipo de Pape Thiaw, obligado a ganar después de las derrotas ante Francia (3-1) y Noruega (3-2), encontró el partido que necesitaba. Irak apenas pudo sostenerse diez minutos. A partir de la roja a Rebin Sulaka, quedó reducido a una resistencia menguante.
Senegal tardó muy poco en inclinar el duelo. A los tres minutos ya había provocado su primer córner y, en el saque de esquina siguiente, Abdoulaye Seck ganó por arriba. Su cabezazo picado, rozado por Habib Diarra, superó a Ahmed Basil y abrió el marcador.
El gol confirmó el plan senegalés y acentuó los problemas iraquíes. Sulaka agarró a Sadio Mané cuando el delantero se escapaba al borde del área. El árbitro Anthony Taylor mostró inicialmente amarilla, pero el VAR corrigió la decisión y el central iraquí fue expulsado.
Irak apenas inquietó con algún córner y una falta lateral. Seck vio la amarilla por frenar una carrera rival, pero el partido se jugó casi siempre en campo iraquí. Basil volvió a ser atendido antes del descanso, esta vez por molestias en la espalda tras otro salto, y ya no regresó tras el intervalo. Jalal Hassan ocupó su lugar.
La segunda parte convirtió el dominio en castigo. Senegal avisó con llegadas de Diarra, Ibrahim Mbaye e Ismaïla Sarr. En el minuto 56, un error de la defensa iraquí dejó la pelota suelta en el área y Sarr no perdonó a puerta vacía. Fue el 2-0 y el golpe anímico definitivo para Irak.
La goleada se desató con los cambios. Pape Gueye entró por Habib Diarra y apenas necesitó 81 segundos para marcar el tercero con un zurdazo a la escuadra. El centrocampista del Villarreal repitió en el 70, con otro disparo duro y colocado desde el borde del área, imposible para Jalal Hassan.
Mané pudo sumarse a la fiesta en el 73, pero su remate se estrelló en la escuadra. También lo intentó Nicolas Jackson, frenado por el guardameta iraquí. El quinto llegó en el 83, obra de Iliman Ndiaye, con un golpeo seco a la escuadra derecha que selló una victoria histórica: por primera vez una selección africana marcó cinco goles o más en un partido de un Mundial.














