El atentado que dejó al menos 20 muertos en el suroeste de Colombia, en medio de una ola de ataques en la zona, fue rápidamente condenado por la dirigencia política del país, pero los mensajes también expusieron las divisiones acentuadas por el clima electoral, cuando faltan cinco semanas para la votación presidencial del 31 de mayo.
“En estas elecciones las palabras clave son miedo y odio. Y los candidatos presidenciales así lo han entendido y en eso han basado sus campañas”, dijo a CNN el analista político Jaime Arango exasesor de seguridad nacional durante el Gobierno de Iván Duque. Arango afirmó que los ataques “pueden exacerbar los discursos para buscar tener una audiencia mucho más convencida a la hora de ir a las urnas” y apuntó que el temor tiene mayor impacto en las regiones rurales, foco de enfrentamientos con grupos armados ilegales.
Al respecto, el candidato del oficialismo, Iván Cepeda, dijo que “resulta profundamente preocupante” que las acciones terroristas ocurran en regiones donde, asegura, tiene más apoyo popular. “Surge una inquietud legítima sobre si, además de causar daño y zozobra en la población, estos hechos buscan generar un clima de miedo que favorezca intereses de sectores de extrema derecha”, apuntó.
Una encuesta de Invamer publicada el domingo arrojó que Cepeda tiene una intención de voto del 44,3 %, más del doble que la de sus más cercanos rivales, pero todavía insuficiente para ganar en primera vuelta, lo que requiere la mitad más uno de los votos totales.
El politólogo León Valencia, director de la Fundación Paz y Reconciliación (PARES), recordó el impacto que tuvo el asesinato el año pasado del senador Miguel Uribe, precandidato del derechista Centro Democrático, lo que fue un “muy mal augurio” en la carrera por la presidencia, agregó. Sin embargo, a diferencia de ese crimen, dijo que los recientes actos de violencia “se dan en las zonas de frontera y en donde hay presencia de cultivos ilícitos, y por eso no impactan directamente el electorado urbano”, como sí ocurrió con la muerte de Uribe Turbay. “No es una violencia en el corazón de donde hay mayor electorado sino una violencia dispersa que busca tener un impacto regional que de todos modos hace mucho daño al proceso electoral en general”, agregó.
¿Puede el atentado en Colombia tener un efecto sobre las elecciones?














