
Durante las últimas semanas, el nombre de Juliana Guerrero se ha convertido en uno de los más sonados en el país, por cuenta del escándalo en torno a su designación como viceministra de la Juventud, un cargo para el que, aparentemente, no estaría preparada a nivel académico.
Y es que, aunque recibió su grado como contadora pública el pasado 19 de julio, en la Fundación Universidad San José, se descubrió que ese título no sería válido. La congresista Jennifer Pedraza halló que la graduanda no aparece en el registro SNIES, no tiene tarjeta profesional ni está inscrita ante el Ministerio de Educación como estudiante de esa institución.
Ese caso ha puesto la lupa en la idoneidad de Guerrero para ostentar un cargo pública de suma relevancia, por lo que el Gobierno Nacional vuelve a estar en entredicho por la decisión del presidente de designarla en el cargo, pese a que todavía no la ha posesionado. Esas mismas cargas recaen sobre los hombros del ministro de la Igualdad, Juan Carlos Florián, que también llegó a ese cargo en medio de una polémica por su nombramiento.
Otra de las voces que se sumó a esta polémica fue la de Humberto Fernández, presidente del Instituto Nacional de Contadores Públicos, quien le dijo a Blu Radio que Guerrero “minimizó la importancia de la tarjeta profesional de los contadores”. Según expresó, conforme a la ley 43 de 1990, esa tarjeta debe ser expedida por la junta central de contadores públicos y, en este momento, la futura viceministra no cuenta con ese documento.
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La ficha de Petro no ha asumido su rol y aún no se sabe si llegue a tomarlo, pues desde Presidencia o el Ministerio de la Igualdad, responsable del viceministerio de Juventud, no ha habido un pronunciamiento oficial en torno a lo que ocurrirá, pero en el caso de que Guerrero sea posesionada en la mencionada cartera tendría un sueldo que se sale del promedio que reciben jóvenes que sí tienen un título profesional.
Para el año 2025, el sueldo de un viceministro en el país, de cualquier cartera, es de aproximadamente 14’901.081 pesos mensuales. Ese valor se desglosa de una asignación básica de $ 5’364.396 y gastos de representación por $ 9’536.685. Además, los viceministros reciben, como cualquier trabajador colombiano, pagos por otros rubros como primas y cesantías.
Ese monto ya contiene el aumento salarial que se concertó en la negociación de 2023 y aplicado al resto de empleados del Estado.
Para establecer un paralelo con dos de las profesiones con más graduados en Colombia, hay que decir que los médicos pediatras ganan alrededor de $ 8’000. 000 mensuales, mientras los anestesiólogos podrían percibir unos $ 12’500. 000, según la Universidad Unir.
En cuanto a los profesores en el país, el panorama tampoco es muy distante. El promedio del sueldo de un profesor en Colombia no es un valor único, sino determinado por múltiples factores. Los salarios en el sector público se rigen por el escalafón docente, con rangos que van desde aproximadamente $ 2’813.794 para un normalista Superior hasta unos $ 7’000.000 en niveles superiores con especialización. Para el el sector privado, los salarios varían entre $ 1’500.000 COP y $ 8’000.000, dependiendo del tipo de institución y la cualificación del docente, según referencia la misma fuente.














