La decisión se tomó después de evaluar los reportes técnicos e hidroclimatológicos que advierten un escenario de altas temperaturas y disminución de las lluvias en la capital del Magdalena.
«Esta decisión nos permite articular esfuerzos con organismos de socorro y empresas de servicios como Essmar, Atesa y Air-e, para actuar de manera inmediata y oportuna ante los efectos de esta variabilidad climática», dijo Darío Linero, jefe de la Oficina de Gestión del Riesgo y Cambio Climático (Ogricc).
Santa Marta ha registrado temperaturas de hasta 37,2 grados centígrados y ha experimentado una disminución en las precipitaciones sobre las cuencas de la Sierra Nevada, fuente que abastece al territorio.
El Consejo Distrital de Gestión del Riesgo de Desastres advirtió en sesión extraordinaria que se podría experimentar una disminución en los caudales de los afluentes, el riesgo de incendios forestales iría en aumento y habría estrés hídrico en cultivos y plantaciones de la zona rural.














