El Ministerio advirtió un «patrón reiterado de violencia o acoso», y señaló que, aunque existen protocolos, «no funcionan» para prevenir o sancionar los casos.
Como parte del proceso, el Ministerio instaló códigos QR en las sedes de los medios para facilitar las denuncias, una medida que permitió identificar situaciones que, según el informe, permanecían ocultas o no tramitadas por canales internos.
Entre las fallas, el informe señala que hechos de violencia sexual se tratan como «conflictos de convivencia», hay casos que se cierran «por disculpas, acuerdos, recomendaciones, talleres o compromisos» que «no sustituyen la investigación de autoridades competentes», y «falta de trazabilidad» en las denuncias.
«Se evidencian casos en los que situaciones con connotación sexual, violencia de género o agresiones físicas pueden ser tramitadas como simples conflictos de convivencia, asuntos psicosociales o escenarios conciliables. Esto puede llevar a respuestas institucionales insuficientes o inadecuadas», asegura el informe de la cartera laboral.
También alerta de un subregistro: muchas situaciones no llegan a canales formales por «miedo a represalias» o desconfianza institucional, y en algunos casos las medidas terminan trasladando el problema a las víctimas.
Los hallazgos coinciden con los del informe del movimiento Yo Te Creo Colega divulgado el domingo por las periodistas Juanita Gómez, Paula Bolívar, Laura Palomino, Catalina Botero y Mónica Rodríguez, que recopiló más de 260 testimonios que evidencian patrones sistemáticos de abuso de poder, silencios institucionales y normalización del acoso en redacciones del país.
El Ministerio de Trabajo anunció que continuará con inspecciones en otros medios de comunicación del país en los próximos días para hacer seguimiento a las condiciones laborales y los mecanismos de atención a denuncias de acoso.














