Guyana se ha convertido en uno de los productores de petróleo de mayor crecimiento en el mundo tras el descubrimiento de importantes yacimientos costa afuera, mientras que Colombia atraviesa un debate sobre el futuro de la exploración de hidrocarburos.
La política energética fue uno de los principales ejes de la pasada campaña presidencial, mientras el Gobierno saliente de Gustavo Petro apostó por la transición energética y suspendió la firma de nuevos contratos de exploración de hidrocarburos, De la Espriella ha prometido reactivar la exploración y la producción de petróleo y gas.
El presidente electo también ha defendido el desarrollo de yacimientos no convencionales mediante ‘fracking‘, al considerar que esa actividad será clave para fortalecer la seguridad energética del país, aumentar la producción y atraer inversión al sector.














