La inteligencia militar, la Policía Nacional y los agentes de la DEA habían ubicado por una fuente humana la zona en la que se movilizaba el cabecilla de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN).
No obstante, aún no habían identificado el lugar exacto en el que estaba.
El punto que habría definido la operación fue que alias ‘Bendito menor’ encendió uno de sus celulares e hizo una llamada para desmentir una nota publicada por la revista Semana, la cual fue replicada por distintos medios en el país.
Este error de seguridad permitió georreferenciar la llamada telefónica de Pérez Toncel en el barrio Los Olivos, de Riohacha.
El ‘Bendito menor’ fue abatido en un operativo con más 30 de uniformados élite en la madrugada de este viernes, según confirmó el Presidente Abelardo De La Espriella.
«Este delincuente que no seguirá delinquiendo porque le cayó la mano de hierro del Estado tenía arrodillada a la población, llena de miedo. En el gobierno del Tigre la gente de bien no volverá a sentir miedo. Los que tienen que sentir pánico y terror son los delincuentes, porque aquellos que no se sometan terminarán de esta forma», manifestó el mandatario.
El Jefe de Estado puntualizó que «no vamos a permitir que los narcoterroristas dobleguen a la población y le metan miedo a la gente. Hemos venido con la decisión total, con una cúpula militar y policial decidida a defender la vida y bienes de los colombianos como manda la Constitución y la Ley».
Pérez Toncel era coordinador del narcotráfico y extorsión en la Troncal del Caribe, en el Magdalena y La Guajira. Era cabecilla del Frente Javier Cáceres de las ACSN, dinamizador de reclutamiento y de homicidios con armas de largo alcance y tortura con posterior desmembramiento de cuerpos.
Era requerido con circular roja de la Interpol y había una recompensa de $500 millones por él.
Además, se indica que dentro de las ACSN había molestia por las actitudes retadora de Pérez Toncel en redes sociales.














