Por: Iván Peña Ropaín.
Las alarmas vuelven a encenderse en Barranquilla por un segundo caso, en menos de un mes, de muerte ocurrida después de un procedimiento estético. Esta vez, la víctima fatal fue identificada como Geniffer Selene García Mozo, de 55 años, natural del municipio de Pivijay, en el departamento del Magdalena.
De acuerdo con la información que se ha conocido, la fémina, quien se desempeñaba como fiscal 159 especializada de Barranquilla, se habría sometido el pasado jueves 6 de agosto a un procedimiento estético denominado Lipoval en la clínica Smadia, ubicada en el norte de Barranquilla.
Según el relato entregado por una familiar a las autoridades, Geniffer ingresó al establecimiento aproximadamente hacia las 12:00 del mediodía de dicha fecha y fue dada de alta hacia las 4:00 de la tarde, después de ser sometida a la intervención quirúrgica. No obstante, apenas 24 horas después, la situación tomó un giro dramático.
Ayer, viernes 7 de agosto, marcándose en el reloj las 12:46 del mediodía, sus familiares trasladaron a Geniffer hasta la Clínica Altos de San Vicente debido a que presentaba fuertes dolores de cabeza y mareos prolongados.
Al llegar al centro asistencial, se detalla en los datos suministrados por allegados de la fallecida, la mujer se desplomó de repente. El personal médico intentó prestarle los primeros auxilios para estabilizarla rápidamente, pero, según el reporte conocido, habría quedado en poco tiempo sin signos vitales.
Ahora serán las autoridades competentes y los respectivos procedimientos médico-legales los encargados de establecer qué ocurrió en realidad y, especialmente, si existe alguna relación entre el procedimiento estético realizado el día anterior y la causa del deceso de esta fiscal.
La Lipoval es una técnica avanzada de lipoescultura asistida por ultrasonido que utiliza tecnología VASER para romper la grasa de forma suave. Licúa la grasa antes de extraerla, cuida los vasos sanguíneos, causa menos dolor y ayuda a que la piel se adhiera mejor al cuerpo.
Este lamentable suceso, aunque todavía no se determina si fue por el procedimiento al que fue sometida Geniffer Selene García Mozo, sin duda pone bajo la lupa los procedimientos estéticos que se realizan en la ciudad, especialmente después de otro caso registrado apenas semanas atrás.
Ese fue el del pasado 22 de julio, cuando una mujer identificada como Sara Milena Echeverría Alcendra, de 30 años, pereció en medio de un procedimiento estético realizado en el barrio Porvenir, también en el norte de la capital del Atlántico.
Dos casos diferentes, pero con un elemento que inevitablemente genera preocupación: muertes ocurridas en el contexto de procedimientos estéticos, aunque, reiteramos, en el segundo aún no se determinan las causas.
Por ahora, serán las investigaciones de las autoridades y los dictámenes forenses los que deberán despejar las dudas y establecer las verdaderas circunstancias detrás de estos tristes acontecimientos que enlutan familias.
Mientras tanto, un nuevo interrogante queda sobre la mesa: ¿qué está ocurriendo con algunos procedimientos estéticos que, en lugar de convertirse en una oportunidad para cambiar la apariencia, terminan convirtiéndose en una tragedia?













