Nuevos elementos investigativos comenzaron a surgir alrededor del homicidio de un joven en el barrio Santo Domingo de Guzmán, en el sur de Barranquilla, luego de que las autoridades reconstruyeran parte de los movimientos de la víctima antes del ataque sicarial.
La víctima fue identificada como Jhon Neider Guevara Brito, de aproximadamente 25 años, quien era estudiante de Fisioterapia en la Universidad Simón Bolívar y murió tras ser atacado a bala por hombres que se movilizaban en motocicleta.
El crimen ocurrió hacia las 2:50 de la tarde del lunes 11 de mayo en la transversal 1E con calle 74, un sector que, según información policial, tendría injerencia criminal del grupo delincuencial organizado los Pepes, estructura que sería liderada en esa zona por alias Ñía.
Con el avance de las investigaciones, la Policía Metropolitana de Barranquilla logró establecer que la víctima llegó al sector a bordo de un taxi solicitado mediante una plataforma digital de transporte. De acuerdo con el testimonio entregado por el conductor del vehículo de servicio público, Jhon Neider tomó la carrera en el barrio Barlovento utilizando la aplicación City Ride bajo el seudónimo de “Emmanuel”.
Según el relato del taxista a los investigadores, durante el trayecto el joven le comentó que provenía del departamento de La Guajira y que se dirigía a un supuesto almuerzo de compañeros. Sin embargo, uno de los aspectos que más llamó la atención de las autoridades es que la víctima no residía en el sector donde ocurrió el homicidio y, al parecer, tampoco era conocida por habitantes de la zona.
La reconstrucción de los hechos indica que, una vez descendió del taxi, Jhon Neider sostuvo una breve conversación con una persona que aparentemente lo esperaba en el lugar. Segundos después, dos hombres que se movilizaban en motocicleta llegaron hasta el sitio.
Según el reporte policial, el parrillero desenfundó un arma de fuego y disparó en repetidas ocasiones contra la víctima, quien cayó sin vida sobre la vía pública.
Aunque hasta el momento no existe una hipótesis oficial confirmada, investigadores tratan de establecer si el crimen estaría relacionado con disputas entre estructuras criminales, ajustes de cuentas o posibles retaliaciones.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle














