Parece que no hay “una mano contundente” que ponga su tatequieto al desbordado hampa que, en sus distintas formas de operar, arredra y atenta constantemente contra la ciudadanía en el departamento del Atlántico, donde la extorsión “es el pan de cada día”, captando las cámaras de video un nuevo hecho ilícito en el que hasta los clientes de una tienda en el municipio de Santo Tomás casi “llevan del bulto”.
Aunque el suceso ocurrió la tarde del martes anterior, en las últimas horas se ha viralizado en redes la grabación de la cámara de seguridad de uno de estos puntos comerciales que está ubicado en la calle 11 con carrera 13, barrio El Carmen, en dicha municipalidad, y hasta donde llegaron dos hombres en moto a tirar un panfleto extorsivo, según indicaron testigos.
Aparte de los cuatro trabajadores que estaban detrás de los mostradores de venta, habían dos clientes más. La mayoría veía en la TV del lugar el partido que sostenían Bayern Múnich y PSG por Champions League, cuando ingresaron los extorsionistas, quienes portaban buzos y cascos, con el fin de inhibir su identificación.

En cuestión de segundos, uno de ellos desenfundó un arma de fuego, mientras el otro convertía el acto intimidatorio en una escena de atraco, al volarse la vitrina y proceder a hurtar el dinero de la caja registradora. Entre tanto, el hampón que portaba el revólver empujaba hacia adentro del establecimiento a un adulto mayor que intentaba salir de allí asustado y quien acabó en el piso, al tiempo que le pedía el celular al otro cliente de la tienda, quien, gracias a que fue ágil, pudo guardárselo en su parte trasera, suerte que no corrió la cajera, quien, además de entregarle la plata a la “rata”, fue despojada de su aparato electrónico.
Seguidamente, y antes de darse a la huida, el que portaba el arma de fuego tiró el papel en el que hacían aviso a la extorsión que debían pagar los dueños de la tienda perfilada, realizando dos disparos al piso en el interior del lugar. Y, ya embarcado en la moto, el pistolero volvió a efectuar otro tiro intimidatorio y se le escuchó gritar “conmigo no temas”.
Hasta ahora, la Policía Nacional en el Atlántico no tiene pistas concretas de quiénes estarían detrás de este nuevo hecho de inseguridad, el cual continúa llevando a la quiebra a muchos tenderos en el departamento, en vista de que continúan cerrando sus negocios ante el temor de ser asesinados al negarse a pagar “vacunas”.
Redacción: Iván Peña














