A temas de extorsión apunta la principal hipótesis que manejan las autoridades sobre el asesinato del tendero Willington Segundo Zúñiga Rivera, en hechos ocurridos la tarde del jueves 16 de julio en su negocio ubicado en el barrio San Antonio, del municipio de Malambo, Atlántico.
De acuerdo a la información recabada por la Policía, hace cinco meses había llegado a la tienda de Willington una persona con un pedazo de papel, que contenía un número de celular para que se comunicara al mismo, con la intención de empezar a pagar extorsión. No obstante, el comerciante habría hecho caso omiso y nunca llamó.
Esta hipótesis de las autoridades fue confirmada por allegados, quienes comentaron que el hombre tenía la intención de marcharse hacia su lugar de origen, Maicao (La Guajira), toda vez que las amenazas lo tenían con temor.
“Él era de Maicao y se quería ir para su tierra. Estaba negociando la tienda para irse porque ya la amenaza lo tenía muy desesperado y desgraciadamente le quitaron la vida. Eso es lo que estamos viviendo aquí en Barranquilla, Soledad y Malambo, lastimosamente”, expresó un allegado del occiso.
Indicó que algunos pocos familiares sabían de las extorsiones de las que venía siendo víctima, pero subrayó que Willington poseía un carácter reservado frente a sus situaciones particulares.
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Zúñiga Rivera tenía aproximadamente cinco años de tener la tienda a su cargo y, según el allegado, se caracterizaba por ser servicial y empático con su clientela.
“Era un muchacho querido en el barrio, servicial para todos, nunca tenían queja de él. Fue una persona que se hizo querer de todo el barrio”, agregó el pariente de la víctima.
Las pesquisas iniciales adelantadas por investigadores dan indicios de que el crimen fue perpetrado por el grupo delincuencial organizado los Pepes.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle
Redacción: Luis Ángel Terán














