La violencia armada volvió a estremecer al suroriente de Barranquilla durante la tarde del sábado 9 de mayo, luego de que una mujer fuera asesinada a tiros en el barrio El Ferry, en un hecho que es investigado por las autoridades como un posible ajuste de cuentas relacionado con el tráfico de estupefacientes.
La víctima fue identificada como Leidy Dayana Aldana Ferrer, de 32 años, conocida entre residentes del sector con el alias o apodo de Pelu.
Según el informe preliminar entregado por la Policía Metropolitana de Barranquilla, el crimen ocurrió en el sector Brisas del Río, cerca del arroyo Don Juan, una zona del barrio El Ferry donde en varias ocasiones se han registrado hechos violentos y problemáticas asociadas a estructuras delincuenciales.
De acuerdo con las primeras versiones recopiladas por los investigadores, Leidy Dayana se encontraba sentada a orillas del caño cuando fue abordada por un hombre que se movilizaba a pie. Sin mediar palabra, el agresor sacó un arma de fuego y le disparó en repetidas ocasiones, dejándola gravemente herida en el lugar de los hechos.
Tras cometer el ataque, el homicida huyó rápidamente del sector mientras residentes y personas cercanas alertaban a las autoridades luego de escuchar las detonaciones. La mujer murió en la escena debido a la gravedad de las heridas sufridas, mientras uniformados de la Policía llegaron posteriormente para acordonar el área e iniciar las primeras labores investigativas.
Funcionarios de criminalística realizaron la inspección técnica del cadáver y recopilaron evidencias balísticas y testimonios que permitan avanzar en la identificación del responsable del crimen.
De manera preliminar, las autoridades indicaron que el homicidio podría estar relacionado con un ajuste de cuentas vinculado al tráfico de estupefacientes, aunque aclararon que las investigaciones continúan para establecer plenamente los móviles y determinar si existen otras personas involucradas.
La muerte de Leidy Dayana Aldana Ferrer se suma a la seguidilla de homicidios registrados en las últimas horas en Barranquilla y municipios cercanos, en medio de una escalada de ataques sicariales que mantiene en alerta a las autoridades.














