La influencer y maquilladora brasileña Roseli Fernandes falleció a los 48 años, pocos días después de someterse a un procedimiento estético en la ciudad de São Paulo, Brasil.
De acuerdo con reportes de medios internacionales, la intervención tenía como objetivo aumentar el volumen de glúteos y muslos, e incluyó la aplicación de PMMA (polimetilmetacrilato), una sustancia utilizada en algunos tratamientos estéticos.
Tras la operación, la creadora de contenido comenzó a presentar complicaciones de salud. Según la información conocida, experimentó dolores intensos y un rápido deterioro de su estado físico, lo que obligó su traslado a un centro asistencial. A pesar de recibir atención médica, Fernandes falleció poco después de su ingreso.
Las autoridades brasileñas iniciaron una investigación para esclarecer las circunstancias del deceso. El objetivo es determinar si el procedimiento fue realizado bajo los protocolos correspondientes y si existieron factores adicionales que contribuyeran a su muerte.
Este caso ha reavivado el debate sobre los riesgos asociados a intervenciones estéticas, especialmente aquellas que implican el uso de sustancias como el PMMA.
Especialistas insisten en la importancia de informarse adecuadamente sobre los riesgos, beneficios y alternativas antes de someterse a cualquier procedimiento de este tipo, así como acudir únicamente a profesionales certificados y centros autorizados.













