El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, encendió el debate en redes sociales luego de compartir una imagen en su cuenta oficial de X que fue interpretada por miles de usuarios como una burla o comparación con Jesucristo.
La imagen, generada con inteligencia artificial, lo mostraba en una escena que evocaba un acto de sanación, lo que provocó una ola de reacciones tanto de seguidores como de detractores. Mientras algunos defendieron el contenido como una metáfora, otros lo calificaron como inapropiado, especialmente por el uso de simbología religiosa.
La controversia escaló cuando figuras públicas y sectores religiosos cuestionaron la publicación, considerándola ofensiva. En medio de la presión, la imagen fue retirada de la red social, pero el mandatario decidió pronunciarse para aclarar su intención.
“¡Se supone que soy yo como un médico que hace que la gente mejore, y yo sí hago que la gente mejore. ¡Hago que la gente mejore mucho!”, afirmó Trump, desestimando que se tratara de una representación religiosa directa.
Sus declaraciones alimentaron aún más la discusión en plataformas digitales, donde se mantiene la división de opiniones sobre los límites del contenido político en redes y el uso de inteligencia artificial en figuras públicas.














