El príncipe Harry, su esposa Meghan Markle y sus dos hijos llegaron este miércoles a Inglaterra para establecerse en el país por un periodo indeterminado, según informaron varios medios británicos. La familia, que viajó a bordo de un avión privado y aterrizó al mediodía en el aeropuerto de Birmingham, deja atrás seis años de residencia en California, adonde se trasladaron después de dejar de ser miembros activos de la realeza en 2020, en medio de una disputa con la familia real que se profundizó tras la publicación de las memorias del príncipe, tituladas “En la sombra”.
Aunque la pareja no ha explicado públicamente los motivos detrás de la decisión, la prensa británica había revelado la semana pasada que Archie, de 7 años, y Lilibet, de 5, ya están matriculados en un colegio del país para el curso escolar que comienza en septiembre. Craig Prescott, profesor de la Universidad Royal Holloway de Londres y experto en la Constitución y la monarquía británica, le explicó a la AFP que el deseo de que sus hijos reciban una educación británica puede ser un factor de peso para alguien como Harry, que estudió en un colegio privado del país y querría lo mismo para sus hijos.
Harryy Meghan continúan sin ser miembros activos de la familia real y no se espera que retomen funciones oficiales tras su regreso. Según explicó Prescott, esto los convierte, en la práctica, en ciudadanos comunes, con libertad para trabajar y generar ingresos como lo consideren oportuno. Sin embargo, el académico advirtió que la pareja seguirá enfrentando el mismo dilema de siempre: encontrar un equilibrio entre aprovechar su vínculo con la realeza y mantener el respeto hacia la monarquía, sin haber logrado definir un rol o un espacio propio más allá de ser reconocidos como antiguos integrantes de la familia real.
Según recogió la AFP, Meghan había estado en conversaciones para participar en la serie de Netflix “The Gentlemen”, que se graba en Inglaterra, aunque algunos medios señalaron que finalmente no formará parte del proyecto. Prescott explicó que la situación de la pareja en Estados Unidos parecía haber llegado a un punto muerto, con un acuerdo con la plataforma que se redujo de forma considerable y que, según indicó, podría limitarse a algunos especiales del programa de Meghan que estarían en preparación.
De acuerdo con la prensa británica, la pareja ya habría escogido una nueva vivienda, y entre los posibles lugares de residencia se menciona la región de los Cotswolds, una zona exclusiva de la campiña cercana a Oxford, al noroeste de Londres.
El rey Carlos III, de 77 años, fue informado a mediados de agosto del regreso de su hijo, según reportó la prensa británica. La noticia llega apenas semanas después de que el monarca y su esposa, la reina Camila, recibieran en Londres a Harry, Meghan y sus dos hijos el pasado 10 de julio, en su primer encuentro en cuatro años. En una entrevista con la BBC en mayo de 2025, el príncipe había expresado su deseo de reconciliarse con su padre, diagnosticado con cáncer dos años atrás, y aseguró sentirse profundamente triste por no poder mostrarles su país de origen a sus hijos. Aunque el rey conocía los planes de su hijo menor, no está claro si el príncipe William, heredero al trono, y su esposa Catherine también fueron informados: según la prensa británica, los dos hermanos permanecen distanciados y prácticamente sin comunicación entre sí.
La protección de Harry y su familia durante sus estadías en Reino Unido es un asunto sensible desde hace varios años, luego de que la pareja perdiera su esquema de seguridad policial sistemática al dejar de ser miembros activos de la realeza, una decisión que el príncipe ha calificado en varias ocasiones como un riesgo para sus hijos. El primer ministro británico, Andy Burnham, señaló que tanto la seguridad de la pareja como su financiación son un asunto privado. Una encuesta de YouGov citada por la AFP encontró que más del 70 % de los británicos considera que Harry y Meghan deberían asumir, total o parcialmente, el costo de su propia seguridad.













