La cantante estadounidense Carly Simon decidió romper el silencio sobre el estado de su salud y confirmó que fue diagnosticada con la enfermedad de Parkinson. La artista, de 83 años, hizo pública la información mediante un comunicado enviado a The Associated Press, en el que explicó que necesitó tiempo para aceptar el diagnóstico antes de compartirlo con sus seguidores.
La intérprete aseguró que durante los últimos meses recibió constantes mensajes preguntándole por su ausencia de la vida pública. Fue esa situación la que la llevó a explicar el motivo de su alejamiento.
La verdad es que he estado aprendiendo a vivir con la enfermedad de Parkinson.
Simon relató que el diagnóstico llegó después de enfrentar problemas de movilidad que inicialmente fueron atribuidos a complicaciones en sus articulaciones. Incluso fue sometida a cirugías de reemplazo de cadera y rodillas, pero las dificultades para caminar continuaron, lo que motivó una evaluación más completa en la Clínica Mayo.
Me ha tomado un tiempo entender el diagnóstico, adaptarme a él y decidir cuánto quería decir al respecto públicamente (…) el Parkinson es diferente para cada persona y puede ser impredecible. Algunos días estoy tan cansada que no puedo poner en marcha el día en absoluto. En otros, me da un poco más de espacio para moverme, pensar, trabajar y sentirme como yo misma.
La artista explicó que ya comenzó un tratamiento para controlar algunos de los síntomas.
Comencé el tratamiento, incluyendo tomar medicamentos para ayudar con la rigidez y otros síntomas. No hay un horario ordenado o predecible para la enfermedad. No consulta mi calendario antes de decidir qué tipo de día voy a tener.
Además, reveló que recientemente fue intervenida por un carcinoma basocelular en el rostro, una forma común de cáncer de piel que fue eliminada mediante cirugía.
Pese a este panorama, Carly Simon continúa vinculada a la música y el próximo 14 de agosto lanzará Comes in Waves, su primer álbum con canciones originales desde 2008.
Trabajar en la música le dio forma a días que no siempre tenían mucha forma. Me dio un lugar a donde ir sin tener que salir de la habitación. Me recordó que la enfermedad puede cambiar tu vida sin convertirse en toda tu vida.














