El seleccionador de Uruguay, Marcelo Bielsa, reconoció que el equipo dejó escapar una victoria ante Arabia Saudita (1-1) por no mostrar en el primer tiempo el fútbol ofensivo que desplegó en el segundo.
El entrenador argentino declaró su enfado con la pasividad inicial de la Celeste y asimiló el empate final como una derrota encubierta.
«Era un partido ganable que no ganamos», sentenció tras el partido que completó la primera jornada del Grupo H exhibe un cuádruple empate tras el 0-0 de España y Cabo Verde.
Bielsa identificó la diferencia entre las dos partes del encuentro mundialista como el principal problema de la Celeste.
«El primer tiempo el equipo estuvo apagado, sin dinámica, sin presión, sin provocar errores, sin profundidad», expuso.
Añadió que la mejora mostrada en el segundo tiempo era algo que la Celeste «estaba en condiciones de hacer» desde el inicio.
El técnico relacionó directamente la pasividad inicial con el gol encajado, obra del central Abdulelah Al-Amri en el minuto 41.
«Cuando un equipo que presuntamente tiene que marcar diferencias no lo consigue ni en la peligrosidad del trámite, el equipo más débil termina atreviéndose», explicó.
«Fueron tres situaciones de pelota detenida y no las resolvimos bien», lamentó.
En la segunda mitad, el equipo uruguayo dio un giro al partido con más movilidad, profundidad y llegadas al área rival, hasta que Maximiliano Araújo estableció el empate en el minuto 80.
Pese a ello, Bielsa rehuyó el argumento de que el mérito del segundo tiempo compensaba el demérito del primero. «Hay un camino fácil para decir que merecimos ganar en el segundo tiempo, pero el partido es todo», apuntó.
Para tratar de sacudir al equipo, el técnico introdujo a Agustín Canobio por la derecha y a Juan Manuel Sanabria por la izquierda.
«Me pareció que le podían dar una movilidad que el equipo no había tenido. Perseguía un poco más de intercambio de posiciones, asociaciones, sorpresas, cambio de ritmo», detalló Bielsa, aunque aclaró que no atribuyó directamente a los suplentes la mejoría colectiva.
Confirmó que ningún jugador resultó lesionado y se negó a hacer proyecciones sobre la clasificación. «No se me ocurre hacer ninguna evaluación que me permita vaticinar qué va a pasar», apostilló.
Bielsa también reconoció que la falta de contundencia terminó siendo determinante.
«A veces con pocas opciones se consigue un gran porcentaje de goles y a veces con muchas opciones no se consigue lo que necesitábamos, que eran dos goles», razonó.
En cuanto al rival, el seleccionador admitió que la imagen proyectada por los Halcones Verdes sobre el campo coincidió con el estudio previo que había hecho de su plantilla. «De algún modo, la versión del análisis del rival coincide con la imagen que yo tenía de sus jugadores», afirmó.
El panorama en el Grupo H, sin embargo, dibuja un escenario tan abierto como inquietante para la Celeste: España, gran favorita del grupo, no pasó del empate ante Cabo Verde en Atlanta en el partido que abrió la jornada, lo que deja a los cuatro equipos igualados a un punto tras la primera fecha.
Pese a ello, Bielsa se negó a encontrar alivio en ese resultado. «Que el otro partido haya quedado empatado no suaviza el hecho de que hoy debíamos ganar y no ganamos», puntualizó.














