El alcalde recuerda perfectamente el empeño que le puso su padre para terminar esa obra que ya muchos calificaban como “elefante blanco” por el tiempo que duró parada por la falta de recursos.
“Mi padre, cuando llegó a la Gobernación, en el 84′, encontró este estadio muy abandonado, estaba prácticamente como un elefante blanco, no había recursos y, del 82′ a finales del 84′ estuvo parada la obra. Y mi papá como hombre de fútbol, que disfruta con esto y que sabe lo que significan estas obras para el deporte, para el espectáculo el entretenimiento y la economía se obsesionó con terminarlo y conseguía plata de todos lados y logró terminarlo en tiempo récord”, señaló el mandatario distrital durante el recorrido que hizo por el estadio con .
“Para mi familia, para mi casa, para mi hogar, para mi papá, para mi mamá, fue todo un acontecimiento”, agregó.
Sin embargo, ni Alejandro Char ni sus hermanos Antonio y Arturo pudieron presenciar la inauguración del Metropolitano con Junior enfrentando a Uruguay ni los partidos siguientes debido a una amenaza de secuestro sobre ellos.

“Teníamos como familia una amenaza de secuestro, en esa época oscura que pareciera que se está repitiendo en Colombia. A mí y a mis hermanos nos sacaron del país y yo no pude presenciar la inauguración. Vino Maradona con la selección argentina, vino Francescoli con la selección uruguaya y un equipo que estaba clasificado al Mundial (Dinamarca) donde estaba el goleador (Michael) Laudrup. Mi papá me contaba que, en cada uno de esos partidos, como no había sillas, llegaron 70 mil personas por partido. Eso puso a Barranquilla y al Metro en otro nivel, porque convirtió este escenario en la Casa de la Selección y a Barranquilla como la ciudad de las grandes obras y los grandes eventos deportivos y culturales”.
Escoger la mayor alegría vivida en el Metropolitano fue una tarea difícil para el alcalde, pero finalmente se decidió por el gol de Mackenzie ante el América para darle la tercera estrella al Junior en 1993.
“Fue un momento increíble, yo lo viví al lado de mi mamá en un palquito y mi mamá se comía las uñas, no tenía casi dedos, y mi papá baja porque nos acababan de anular una jugada de Valenciano que era el 3-2. A mi papá le dio rabia y baja corriendo, habla con el comandante de la Policía y le dice que dejen entrar a la gente y el público empezó a saltar (al gramado). Mackenzie salvó a Panesso (el árbitro). Eso fue increíble, fue un título que en esa época era un campeonato por año. Junior había quedado campeón por última vez en el 80, habían pasado 13 años, que hoy serían 26 campeonatos en cero”.
Mano de obra barranquillera
Si algo enorgullece al alcalde es que los trabajos de remodelación y ampliación del Metropolitano se adelantan con mano de obra barranquillera. Dice que hay 650 personas trabajando, muchas veces hasta en la madrugada. A estos cada vez que visita la obra los alienta y les agradece el esfuerzo que están haciendo por Barranquilla.
“Esta obra arrancó el día que perdimos con Tolima (18 de enero), esa noche entramos con siete retroexcavadoras y si cuentan los días a fecha de hoy, han pasado 110 días y ya se ve un estadio que tiene forma. Si se mira el cronograma estamos por encima del 40%. La grama ya está sembrada, en las graderías estamos en las últimas de cambio, se está trabajando de manera paralela en todos los frentes, en los camerinos, la sala de prensa, los museos (de Junior y Selección Colombia), el hospitality, en los baños, en las cafeterías y los restaurantes. Las fachadas van a ser un espectáculo, Tecnoglass está haciendo un trabajo impresionante”.

Char explicó que la ampliación de la capacidad del estadio se habría podido hacer construyendo un tercer anillo, pero se prefirió eliminar la pista atlética para brindarle una experiencia nueva al público.
“Queríamos que la gente contemplara el fútbol más de cerca, que sintiera golpe del balón, el grito del jugador, el pito del árbitro, el madrazo del técnico. Este estadio te va a dar eso. Es una experiencia que los barranquilleros vamos a disfrutar impresionantemente y el visitante va a sufrir”.
Char calificó las obras del Metropolitano como un “desafío grande de ingeniería”, representado en bajar cuatro metros la cancha para poder instalar hasta el borde las nuevas graderías.
“Esto significaba encontrarnos unos acuíferos, porque aquí por debajo pasan aguas. De hecho, cuando yo veo el estadio, en construcción, en el 82, aparecía empozada la cancha. Hoy esa agua que está saliendo ahí es del subsuelo de Barranquilla, agua de la propia naturaleza, que está corriendo por debajo y es la que está poniendo verde el césped. Los baños van a ser manejados con esta agua”, señaló Char.
Otro detalle que no se dejó al azar fue la temperatura en el terreno de juego, para la cual se está empleando un sistema de aireación.
“Este proyecto tiene un diseño de mejoramiento de la temperatura interna de la cancha a través de túneles canadienses, una obra de ingeniería espectacular pero baratísima. Son simplemente unos ventiladores por medio de los cuales recogemos al aire de afuera y lo impulsamos hacia adentro y el aire caliente sale”.
El primer gran evento que albergará el ‘Súper Metro’ será la final de la Copa Sudamericana, pero el alcalde Char le está apuntando al algo más alto, que es la final de la Copa Libertadores.

“Ya estamos en lista de nominados para 2027, pero va a depender de los que estamos haciendo hoy y el espectáculo del 21 de noviembre, de la manera cómo lo hagamos. La Conmebol está muy contenta viene permanentemente, ha hecho algunas recomendaciones, están sorprendidos con la velocidad de la obra, con la inversión y que haya sido un esfuerzo de la ciudad. Aquí nadie nos ha dado un peso de afuera, esto ha sido con los impuestos de los barranquilleros”, enfatizó el mandatario.
Las obras del ‘Súper Metro’
Los dos frentes principales en los trabajos en el ‘Súper Metro’ son las nuevas graderías y el gramado.
La capacidad aumentará de 43 mil a 60 mil espectadores. Para espectáculos musicales podrán ingresar 75 mil.
Toda la silletería será nueva y el estadio pasará de tener cuatro entradas a 14. También pasará de 320 sanitarios a 854.
La zona VIP (hospitality) va a tener 2 mil metros cuadrados y les brindará a quienes paguen un poco más poder ver la entrada y salida de los jugadores a la cancha a través de un cristal.
Para el gramado, desde el lunes pasado, se sembraron ocho millones de estolones y se espera que en un mes estará totalmente verde.
En norte habrá una gradería retráctil pensando en los grandes eventos musicales que permitirá que el montaje de la tarima no afecte la cancha.

Las luminarias van a ser repotenciadas y se colocarán unas cintas led de dos metros de alto que le darán la vuelta a todo el estadio. En norte y en sur se instalarán dos pantallas nuevas de 12 metros de ancho por seis de alto.
“La cancha va a ser híbrida. En junio viene una máquina a coser y a insertarle el porcentaje de híbrido (grama artificial), que si mucho es de 8 o 9%. Eso cose la estructura sembrada y la vuelve más compacta de tal forma que el riesgo de lesión de los jugadores por levantamiento del césped es mínimo. Ese amarre con la fibra al híbrido permite que tengas un concierto hoy y mañana puedas jugar un partido”.
El ‘Súper Metro’ está a punto de ser una realidad. Una verdadera joya arquitectónica, a la altura de los grandes estadios y los grandes eventos del mundo.














