Una falta de entendimiento isleña en los primeros compases le dejó pista libre a Yan Diomandé en el costado izquierdo del área. La nueva perla marfileña cabalgó sin oposición y cedió para que Nicolas Pépé, hoy titular en punta junto a Ange-Yoan Bonny, la empujara a la red.
Curazao se vio entonces obligada a cambiar de hoja de ruta y los de Advocaat, muy ordenados el resto del primer tiempo, empezaron a incorporar al lateral Joshua Brenet a su línea de medios, dejando solo cuatro defensores en la retaguardia.
Mientras, Costa de Marfil se limitaba a circular el balón sin excesivo estrés y a tratar de buscar el picante que tiene en los extremos con Yan Diomandé y Amad Diallo.
Tras el receso los ‘Tiburones azules’ quisieron adelantar su línea de presión, conscientes de que el sueño se escapaba, pero la escuadra africana siguió mostrándose relativamente cómoda.
Con 40 minutos aún por delante, Franck Kessié tuvo el segundo tras hallar espacio en la frontal, pero su remate salió rebotado a saque de esquina muy cerquita del palo izquierdo de Eloy Room.
Poco después, los curaceños dispusieron de su mejor opción del partido cuando el zurdazo del punta Jurgen Locadia se marchó lamiendo el larguero.
A los 64 minutos los marfileños lograron ampliar la brecha: Ibrahim Sangaré halló línea de pase para citar en el área a Pépé con Room y el futbolista del Villarreal anotó, de nuevo con su pierna buena, la izquierda.
El cansancio acabó pesando y ‘los elefantes’ pudieron hacer incluso un tercer gol si no fuera por una buena intervención de Room en un mano a mano.
Finalmente el cuadro marfileño fue demasiado para la noble selección del Caribe, que se fue del torneo sin cumplir su gran sueño mundialista, aunque con la cabeza bien alta.
Por su parte, Costa de Marfil se verá el 30 de junio en Dallas contra el segundo clasificado del Grupo I, Francia o Noruega.














