El Gobierno nacional ha solucionado cientos de conflictos en todo el país a través del diálogo y la negociación.
Desde el ministerio del Interior, el Gobierno nacional ha desactivado cientos de conflictos sociales utilizando el diálogo como herramienta fundamental. Desde San Andrés, hasta la Amazonía los funcionarios en cabeza del ministro del Interior, Armando Benedetti, han conversado con las comunidades para llegar a acuerdos y no tener que recurrir a la violencia como históricamente había sucedido.
Para no ir más lejos, durante el Estallido Social la desatención a las demandas sociales fue tal que la protesta se transformó en violencia. Específicamente la Policía Nacional ha sido condenada por estos hechos. Solo el pasado 6 de abril, el Juzgado 64 Penal condenó a 84 meses de prisión a un patrullero de la Policía Nacional responsable de causar la pérdida total del ojo derecho de la joven Leidy Cadena.
Según la justicia el uniformado accionó su arma en contravía de los protocolos de uso de la fuerza y los estándares internacionales de derechos humanos, en particular los principios de legalidad y proporcionalidad, en hechos ocurridos el 28 de abril de 2021 durante el Paro
Nacional.
De hecho, un informe realizado entre el Programa de Acción por la Igualdad y la Inclusión Social (PAIIS) de la Universidad de los Andes, Temblores y Amnistía Internacional titulado “Tiros a la vista” documentó que en el marco de esas protestas 8 personas sufrieron de traumas severos en sus ojos ocasionados por miembros de la Fuerza Pública.
Esa situación no se ha vuelto a repetir gracias al diálogo. Un ejemplo que salta a la vista ha tenido lugar en el departamento del Cauca en donde el Ministerio del Interior abrió una oficina que ha priorizado el diálogo directo con las comunidades, permitiendo anticipar, atender y resolver situaciones de protesta antes de que escalen a bloqueos viales.
Según cifras de la entidad, los bloqueos hasta el 2025 se lograron reducir 300% sobre la vía Panamericana, cambiando la forma de interactuar y atender el territorio. Esto demuestra que la iniciativa gubernamental de priorización del diálogo sobre el conflicto ha funcionado para evitar que se llegue a situaciones lamentables que afectan la integridad y la vida de los ciudadanos colombianos.
Como dice el presidente Petro “en este gobierno los resultados no se miden en muertos, se miden en vida”, una promesa que sin duda, a través del diálogo se está logrando.














