- 24 finalistas del Concurso Nacional de Fotografía vivieron una inmersión única en la Ciénaga de Mallorquín
El Carnaval de Barranquilla reafirma su rol como una plataforma estratégica de ciudad al integrar cultura, territorio y sostenibilidad en experiencias que trascienden la Fiesta y proyectan a Barranquilla como un destino donde la biodiversidad inspira la creación.
En el marco del Concurso Nacional de Fotografía 2026, 24 finalistas vivieron una experiencia inmersiva en la Ciénaga de Mallorquín, uno de los ecosistemas más representativos del Caribe colombiano. Esta jornada, desarrollada en alianza con la C.R.A., llevó a los participantes a conectar su mirada artística con la riqueza natural del territorio.
La experiencia incluyó un taller de transmisión de saberes liderado por el fotógrafo Henry Navarro, quien compartió su visión y trayectoria en fotografía artística y de naturaleza, guiando a los participantes en una exploración visual del paisaje.
La travesía por la ciénaga -acompañada por pescadores locales- permitió a los finalistas capturar la esencia viva de este ecosistema: el avistamiento de aves, la conexión con las comunidades y la imponente belleza de Bocas de Ceniza, donde el río se encuentra con el mar.
“Este tipo de iniciativas demuestran que el Carnaval es mucho más que una Fiesta: es un escenario que conecta la cultura con la biodiversidad y promueve nuevas formas de narrar el territorio”, destacó Juan Carlos Ospino, director de Carnaval de Barranquilla.
El proceso continuará este 22 de abril, en el Día de la Tierra, con la exposición “Fauna y Flora del Carnaval” y la presentación del Calendario 2026-2027, una edición especial que reúne las imágenes ganadoras y exalta la biocultura como eje de identidad.
Con esta apuesta, el Carnaval de Barranquilla y la C.R.A. consolidan una visión de largo plazo en la que la cultura se convierte en motor de sostenibilidad y en una herramienta clave para el posicionamiento nacional e internacional de la ciudad.













