Por: Laura Rocco C.
Rodeado por las cenizas de lo que fue la zona del quiosco de Bello Santander, Gonzalo Carreño sacó fuerzas para hablar sobre lo ocurrido el pasado 10 de mayo en el restaurante ubicado en el norte de Barranquilla, Atlántico.
El propietario del establecimiento contó que el fuego se apoderó de la estructura y no pudo hacer más nada que esperar que el Cuerpo de Bomberos se encargara de la emergencia:
“Después de un maravilloso Día de las Madres, de ventas, de alegría familiar, desafortunadamente, tipo 10:00 de la noche, en mi momento de estar durmiendo me di cuenta de que se me estaba prendiendo el restaurante, nada que hacer, solo esperar a que llegaran bomberos. Este incendio me dejó mal puesto económicamente”.
Gran parte del negocio, conocido por su amplia estructura, se quemó, pero Carreño dio a conocer que parte del restaurante se conservó, por lo que en los próximos días estará habilitando una zona del establecimiento:
“Tenemos que salir adelante, con el favor de Dios, de mis amigos y de toda mi clientela en muy pocos días estaremos otra vez al servicio, y pidiéndoles la colaboración de que sigan siendo nuestros clientes fieles, apoyándonos con sus compras, viniendo. Nos queda un espacio para trabajar, vamos a seguir trabajando en lo que quedó del restaurante, nos falta todavía acomodarlo, coger unos tres o cuatro días mientras hacemos la remoción, arreglo y acondicionamiento, de allí en adelante vamos a seguir trabajando en los salones que nos quedaron buenos. Por domicilios o presencial vamos a seguir atendiendo“.
Con la fe puesta en Dios, Gonzalo espera levantarse de esta situación que hoy lo entristece: “Esperamos su apoyo, como siempre, que no nos dejen morir, que sigan comprando nuestros platos, nuestras comidas, que con la bendición de Dios vamos a salir adelante. Dios me ha puesto en mi camino muchos buenos amigos, muchas buenas personas y vamos a sacar adelante este proyecto. La mayor ayuda que podemos recibir es que ustedes nos apoyen con sus compras”.














