Fue un atentado al estilo de la mafia: violento y planificado, pero no preciso.
En eso coincidieron los investigadores de la Policía Metropolitana de Barranquilla sobre el atentado sicarial que se registró en la madrugada de ayer jueves frente a un billar localizado en la carrera 43, entre calles 82 y 84, en el norte de esta capital, que dejó tres personas heridas y a los presuntos autores en poder de las autoridades.
La institución armada señaló que todo sucedió a eso de las 2:00 a. m. frente al negocio ‘El Mister’.
En el parqueadero del lugar permanecían Julio Enrique Ruiz Polanía, de 39 años; Luis Bernal Castro Barrios, de 30, y José Armando Pertuz Montenegro, de 39 años. Al parecer, estos estaban acompañados de una mujer, pero esa información no fue corroborada por las autoridades.
De un momento a otro, los hombres del negocio fueron abordados por tres individuos que se acercaron en un taxi de placas TZK-850. Todos portaban armas de fuego tipo pistola, calibre 9 milímetros, con proveedores extendidos.
La aproximación derivó en una violenta balacera que dejó herido de gravedad a Julio Ruiz Polanía, luego de recibir al menos diez impactos de bala.

Mientras que sus acompañantes Bernal y Pertuz terminaron impactados, pero mucho menos que Polanía. Al menos uno o dos balazos hicieron blanco en sus humanidades, según lo descrito por la autoridad.
Aquello dio pie para establecer de manera preliminar que, al parecer, el ataque iba dirigido contra Ruiz Polanía.
Así mismo se ventiló que las víctimas habrían tratado de repeler el ataque con armas que tenían en su poder, ocasionándoles heridas a los agresores.
Luego de cometer el atentado, las personas que descendieron del taxi abordaron este mismo vehículo y emprendieron su huida por toda la carrera 43. Sin embargo, a la altura de la calle 95, chocaron contra otro vehículo tipo taxi que permanecía estacionado antes de llegar a la intersección vial.

Tras el impacto, que solo dejó daños en los vehículos, agentes de la Policía Metropolitana los rodearon y los desarmaron.
Uno de los capturados fue Anderson David Núñez Guzmán, de 18 años, y los otros dos resultaron ser menores de edad, de 14 y 17 años.
Este último menor debió ser trasladado a la Clínica Reina Catalina, en el norte de la ciudad, al recibir un balazo, al parecer, en medio del tiroteo frente al billar. Después se conoció que se encuentra bajo pronóstico reservado.
Entretanto, la autoridad confirmó la incautación de cuatro armas de fuego tipo pistola: una Glock; una Sig Sauer (uso policial); una Taurus y una Prieto Beretta, así como cuatro proveedores, entre estos uno con capacidad para 32 cartuchos. El taxi en el que se movilizaban los individuos también fue inmovilizado.
Por la mañana, la Policía comunicó que el hecho estaba relacionado con la sangrienta disputa entre las estructuras criminales ‘los Costeños’ y ‘los Pepes’, al determinar la cercanía de una de las víctimas del atentado, en este caso Julio Ruiz Polanía, con Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias Castor.
Julio Enrique resultó ser hermano de Dinelly Beatriz Ruiz Polanía, pareja del jefe de ‘los Costeños’ y quien en diciembre de 2024 entró en el radar de las autoridades luego de su captura en medio de un proceso por de lavado de activos. Cabe destacar que la mujer solo fue retenida por unas horas y luego un juez decidió ponerla en libertad.

Además, el lesionado Luis Bernal Castro, alias ‘Berna’, tiene dos registros en el Sistema Penal Oral y Acusatorio, SPOA, por los delitos de perturbación de la posesión sobre inmueble, de 2023, y hurto calificado, de 2015. Además sería un hombre de confianza de alias Castor.
Por el lado de los atacantes, fuentes policiales los vincularon con la estructura criminal ‘los Pepes’ al revisar entre los celulares que portaban contactos e información de los autores intelectuales de la masacre que se pretendía perpetrar.
El caso continúa bajo investigación, confirmó la fuente.














