Tal y como en el histórico vallenato del maestro Rafael Escalona ‘la Custodia de Badillo’, que habla sobre la pérdida de un objeto litúrgico sagrado y de un “ratero honrado” como sospechoso de ese hecho delincuencial, hoy en la parroquia de la virgen de Santa Marta, en el popular barrio Simón Bolívar de Barranquilla, se vive un caso similar luego del extravío del sagrario por al menos 48 horas y su posterior aparición en un lugar completamente distinto al que debía estar.














