
Hace algunas semanas se destapó una controversia en Colombia que salpicó al Gobierno Nacional, en especial al presidente Gustavo Petro, con lo que sería la nueva vida de lujo de Verónica Alcocer en Estocolmo (Suecia), rodeada de empresarios famosos y en la que, aparentemente, la han visto comprando en tiendas de marcas prestigiosas y costosas.
El escándalo fue avivado por las llamas de la separación de Petro y Alcocer, con lo que quedó en claro que ella no debería fungir el papel de primera dama de la Nación. También, el fuego del escarnio se expandió con la inclusión de la expareja en la llamada lista Clinton, misma que no les permite comprar vuelos, usar sus cuentas bancarias y realizar transacciones con bancos, entres otras sanciones.
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Aunque el mandatario señaló que Alcocer está viviendo en un pequeño apartamento en Estocolmo, que resulta más caro que vivir en varios de los barrios más exclusivos de Bogotá, la información entregada por el medio local Expressen dejó serias dudas sobre la verdadera vida de la que no se sabe si aún es primera dama y de dónde está saliendo el dinero para sostenerla.
De hecho, el nombre del diario Expressen se hizo más famoso en Colombia debido a los alegatos de supuestos vetos a esa página de internet en el país, pues los usuarios no podían ingresar a esa web para ver la información que publican. La razón de esa sanción es que, según el Gobierno Nacional, pesa sobre ella una sanción por parte de Coljuegos, por presuntamente patrocinar apuestas ilegales en su plataforma.
Lo cierto es que Expressen es uno de los medios más grandes y reconocidos de Suecia, propiedad de Bonnier Group, que pertenece a la familia Bonnier, una de las más ricas de toda Europa.
Ese conglomerado está controlado por alrededor de 75 descendientes, principalmente de tres de los seis hijos de Karl Otto Bonnier, fundador de la compañía y quien inició abriendo una pequeña librería en Copenahague (Dinamarca), en el año 1804.
En la actualidad, los mayores propietarios de ese grupo empresarial son Åke Bonnier y Jonas Bonnier. Curiosamente, el primero tiene una actividad bastante alejada de los medios ya que fue obispo.
Åke Gabriel Bonnier nació el 11 de diciembre de 1957 y prestó sus servicios religiosos en Skara, en la Iglesia de Suecia, entre 2012 y 2024. Por herencia de su familia es multimillonario y el segundo mayor propietario del conglomerado.
Para hacerse una idea de la fortuna que posee el obispo, la revista Veckans Affärer lo incluyó en la lista de los 64.º hombres más ricos de Suecia. Ese listado, elaborado en 2012, lo ubicaba con una fortuna de 2100 millones de coronas suecas (US$345 millones a enero de 2014), que convertidos a pesos colombianos equivalen a 1’314.208.600.000.
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Y es que su núcleo familiar también posee una riqueza incalculable, pero que solo con el dato de que en 2023 tuvo ventas netas de casi $ 23 mil millones de coronas suecas (unos 9’289.007.000.000 millones de pesos).
El Bonnier Group cuenta en este momento con cerca de 175 empresas distribuidad en 18 países y que pertenecen a industrias como las de los medios de comunicación, inmobiliarias, promotora de propiedades comerciales e inversoras, entre otras.
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