Con motivo de las emergencias que se han registrado en el departamento de Córdoba y la región Caribe por las fuertes lluvias de los últimos días, entre actores políticos, gremios y comunidad se ha venido debatiendo sobre la responsabilidad de la represa de Urrá sobre las inundaciones y las dudas en su funcionamiento.
Leer también: Córdoba, bajo emergencia; hay unas 40 mil familias damnificadas
Ante esto, Natalia Gutiérrez, presidenta de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen), salió al paso para responder, por medio de su cuenta de X, sobre el funcionamiento de la represa y el embalse.
“Los embalses destinados a la generación de energía no operan de forma arbitraria ni “botan agua gratuitamente”. Cumplen tres funciones esenciales: regular los ríos, generar energía y reducir riesgos de inundación, bajo reglas estrictas vigiladas por el Estado», se lee en una de las publicaciones de Gutiérrez.
En su aclaración, la líder gremial insiste en que cada embalse funciona con reglas y vigilancia del Estado y que cada acción que se toma se hace con planificación.
“Es importante aclararlo: verter agua implica dejar de generar energía y perder ingresos. No existe incentivo económico para hacerlo. Los vertimientos no son decisiones discrecionales, sino obligaciones técnicas”, publicó.
También explicó: “Cuando un embalse llega a su nivel máximo, las descargas controladas son obligatorias por seguridad. No realizarlas pondría en riesgo la infraestructura y, sobre todo, la vida y los bienes de las comunidades aguas abajo. La operación responsable es, ante todo, una medida de gestión del riesgo que salva vidas. La evidencia es consistente: la operación de embalses puede reducir la frecuencia de inundaciones (8 %) y la severidad de las crecidas hasta en 38 %, confirmando su papel como infraestructura de mitigación del riesgo».














