Poco a poco se van conociendo detalles del estremecedor caso de las hermanas Hernández, Sheerydan Sofía, de 14 años, y Keyla Nicolle, de 17, quienes habían sido reportadas como desaparecidas desde los pasados carnavales y sus cuerpos fueron hallados enterrados recientemente, con signos de violencia, en un sector enmontado del barrio Maranatha de Malambo.
Maricruz Esther Noriega, madre de las menores, confirmó el lunes anterior desde la sede de la Regional Norte de Medicina Legal que habían identificado a sus hijas por unos tatuajes y por prendas de vestir.

Mientras que Wendy, hermana mayor de las víctimas, desde la misma entidad y en compañía de su mamá, dio más luces sobre el caso de sus hermanas.
En diálogo con , Wendy explicó que Sheerydan y Keyla fueron vistas con vida por última vez el pasado Martes de Carnaval, cuando salieron de su vivienda en el barrio La Sierrita, en compañía de dos jóvenes.
“Era algo que no teníamos control, ellas decidieron irse y yo les empecé a escribir, pero nunca respondieron. Nunca dieron señales de escribirnos, de decirnos si estaban bien. (…) Ellas siempre que salían, siempre ellas trataban de comunicarse con mi mamá”, expresó la joven.
Según la versión, las menores salieron de la casa antes de medianoche, con destino a una fiesta en Malambo, y desde ahí no supieron más nada.
“Ellas salieron sábado (14 de febrero) y regresaron… Salían y regresaban. El día lunes (16 de febrero) ellas estuvieron todo el día en la casa; el día martes (17 de febrero) estuvieron todo el día también, hasta que cayó casi la medianoche (…) ellas decidieron salir. La menor no quería ir, pero Keyla Nicolle le decía ‘vamos, vamos, nosotros nos regresamos’ y se fueron”, manifestó Wendy.
Ahora se sabe que los dos jóvenes que se fueron con las hermanas menores las habrían conocido y contactado por Facebook desde el Sábado de Carnaval. Es decir, solo tenían algunos días de conocerlos cuando se fueron con estos a esa fiesta del municipio de Malambo.
En ese sentido, los allegados de las menores exigieron a las autoridades que se investigara el paradero de los dos jóvenes, ya que desde aquel tiempo no se han reportado, no dieron razón sobre los hechos, ni tampoco saben dónde están en estos momentos.
Cabe mencionar que Maricruz Noriega, madre de las menores, acudió al Gaula de la Policía en días posteriores a la desaparición de sus hijas por una información que asociaba el caso con un secuestro extorsivo.
Al parecer, unos jóvenes llamaron a los familiares e hicieron una exigencia económica para que ambas jóvenes regresaran al seno de su hogar.
Los secuestradores presuntamente exigieron 5 millones de pesos por la vida de cada una de las hijas, enviando fotos y videos amenazantes, incluyendo uno donde apuntaban con un arma a la hermana menor.
De esa manera empezó una investigación de fondo que hoy esta continúa su curso.
tuvo acceso a uno de esos mensajes intimidatorios enviados por el presunto autor de la muerte de las dos menores al contacto de Maricruz y con el cual hoy las autoridades tratan de armar el rompecabezas del crimen de las hermanas Hernández.
“¡Qué p#@& mala madre es usted! No valora a sus hijas. Vieja ma@$. Estaba cobrando 5 millones de pesos por cada una. Se le iba a dejar en 5 millones por los dos. Pero listo. Ahí le di muerte a la primera. Ya le doy a la otra…”, se le escucha decir al presunto autor de la muerte de las menores.
Investigadores de la Policía Judicial indicaron a este medio que ese mensaje hoy hace parte del material probatorio dentro del expediente abierto por homicidio en el caso de las hermanas Hernández.
Una fuente judicial le señaló a que las menores habrían llegado aquel Martes de Carnaval a una vivienda de Malambo en donde se llevaba a cabo una fiesta y estaban presentes integrantes de la estructura criminal ‘los Costeños’.
Los acompañantes de las menores, afines con los miembros de la organización criminal, habrían sostenido una confrontación con uno de los participantes del evento y, al parecer, señalaron a una de las jóvenes de ser delatora de otro grupo delincuencial.
La versión que aún no ha sido confirmada por las autoridades indica que las jóvenes hermanas fueron asesinadas la madrugada del Miércoles de Ceniza, una primero que la otra y no las dos al mismo tiempo, por eso solo fueron enviadas imágenes de la menor de 14 años, en ese intento por extorsionar a sus padres días después de las muertes.
Tras segarles la vida, por otro motivo distinto a la extorsión, los criminales llevaron los cuerpos de las menores hasta el sector de Maranatha y allí los enterraron.













