La parálisis cerebral (CP) viene causada por un desarrollo anormal del cerebro, o por daño de este. El daño puede suceder durante el desarrollo del feto, durante el parto y durante las dos primeras semanas de vida del bebé. En torno a unos 10.000 bebés nacen con parálisis cerebral al año.
Los signos y síntomas de parálisis cerebral pueden variar mucho de una persona a otra. Puede afectar al cuerpo entero o limitarse a uno de los dos lados del cuerpo. Los síntomas incluyen los problemas con la coordinación corporal, la dificultad para comer, hablar y otros muchos más.
Hay diferentes tipos de parálisis cerebral que se identifican con la ubicación de la lesión cerebral. Los síntomas varían según donde esté ubicada la lesión y la gravedad de esta.
Causada por un daño en el cerebro, suele resultar en problemas motores y de movimiento.
Este tipo de parálisis viene causado por daños en los vasos ganglios basales o en el cerebelo. Los posibles síntomas incluyen la fluctuación del tono muscular y la aparición y la aparición de movimientos involuntarios.
Causada también por daños en el cerebelo, este tipo de parálisis deriva en músculos flácidos, exceso de flexibilidad y una movilidad pobre.
Es la más común de todos los tipos de parálisis cerebral, y es causada por daños en la corteza motora o tramos piramidales. Este tipo de parálisis se caracteriza por la aparición de movimientos espasmódicos y la tensión muscular.
Los daños en múltiples zonas del cerebro pueden causar que un paciente tenga más de un tipo de parálisis.
La parálisis cerebral es un trastorno permanente y no progresivo, pero la severidad de los síntomas puede mejorarse con el tratamiento adecuado.














