El pasado martes 5 de noviembre, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fue víctima de acoso callejero mientras caminaba por las calles del Centro Histórico de Ciudad de México saludando a sus simpatizantes.
Durante el recorrido, un hombre identificado como Uriel Rivera Martínez se acercó para abrazarla, besarla y tocarla sin su consentimiento antes de ser retirado por el equipo de seguridad. El momento quedó grabado y rápidamente se volvió viral en redes sociales.
Al día siguiente, la mandataria presentó una denuncia formal ante la Fiscalía de Justicia de la Ciudad de México, manifestando que el proceso se llevará a cabo “sin privilegios” y con el debido seguimiento judicial.
“Presenté la denuncia, una querella, que mandé por escrito a la fiscal de Justicia de la Ciudad de México y ya veré con ella, sin privilegios, para poder firmar ante Ministerio Público”, expresó Sheinbaum.
El incidente ocurrió cuando la presidenta se dirigía a pie hacia el edificio de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para participar en una reunión.
Tras la detención del agresor, Uriel Rivera Martínez fue remitido a la Fiscalía de Delitos Sexuales, y el gobierno mexicano anunció una nueva iniciativa para endurecer las sanciones contra este tipo de agresiones en espacios públicos.














