Sigue estos consejos y mantén tu memoria en perfectas condiciones.
Se ha relacionado el consumo excesivo de azúcar con el deterioro cognitivo. Los estudios señalan que la parte de nuestro cerebro en la que se almacena la memoria a corto plazo se ve especialmente afectada.
Las grasas omega-3 son importante para la salud en general y se ha demostrado que reducen el riesgo de sufrir enfermedades cardiacas, alivian el estrés y la ansiedad, al igual que ralentizan el deterioro mental. Su consumo puede ayudar a mejorar la memoria a corto plazo, de trabajo y episódica, especialmente en las personas mayores.
Mantener un peso corporal saludable es esencial para la salud en general, pero ¿sabías que la obesidad también puede provocar un deterioro cognitivo? La obesidad también puede conducir a la resistencia a la insulina y a la inflamación, dos factores que pueden perjudicar al cerebro.
La mala memoria está directamente relacionada con sueño de mala calidad. El sueño ayuda a consolidar los recuerdos y a rendir mejor en las pruebas de memoria.
Entre todos los efectos nocivos que causa el consumo del alcohol está también el impacto negativo en la memoria. Aunque tomar ocasionalmente una o dos copas no supone un gran problema, beber en exceso puede dañar el hipocampo, una zona clave del cerebro asociada a la memoria.














