Tilly Norwood es el nombre de la nueva actriz digital que hoy genera controversia en Hollywood y en el Sindicato de Actores de Estados Unidos. Su caso ha abierto un debate en la industria, pues no se trata de una intérprete real, sino de una creación de inteligencia artificial programada para convertirse en símbolo sexual y figura actoral de la cinematografía moderna.
Su debut ocurrió hace algunas semanas en la comedia AI Commissioner, una producción escrita en su totalidad por ChatGPT. El lanzamiento despertó el interés de varias casas productoras que ya evalúan contratarla para futuros proyectos. Sin embargo, este escenario ha desatado el rechazo de actores y directivos de la industria, quienes consideran que la tecnología amenaza con desplazar empleos y vulnerar derechos laborales.
Este debate se da en un contexto sensible para el gremio, ya que el uso de la inteligencia artificial fue uno de los factores que originó la huelga más extensa en la historia del sindicato, en 2023, la cual duró 118 días y obligó a cancelar o aplazar cientos de proyectos de cine y televisión.
Aunque Tilly cumple con los parámetros para interpretar todo tipo de personajes, el sindicato condena su eventual incursión en Hollywood y ha advertido que podría convocar nuevamente a un paro indefinido si se consolida su carrera en la industria.














