Los sentimientos “enfriados” se pueden referir a la fase de separación, como un adiós. Una mirada apagada, una voz desinteresada, la falta de energía para insistir en una discusión. Todo lo anterior, describe a alguien que ya no esta emocionalmente implicado y que se ha rendido por dentro.
Es la perspectiva positiva hacía al futuro lo que mantiene lo que mantiene a estas parejas juntas salvar una relación enfriada, sin embargo, es muy difícil, pero no imposible.
Para solucionar esta situación, quizás debes intentar tener una conversación sobre las esperanzas, deseos y objetivos para el futuro. También es importante reconocer que lo que haces y dices, puede afectar a tu pareja.
Por otro lado, cada relación tiene unas necesidades que no se deben descuidar. Solo así, puede mantenerse vivo el amor.
Ahora bien, si toda lo demás falla, es mejor cortar cuanto antes para evitar el dolor, y no se trata de buscar venganza o hacerle daño al otro, al contrario, respetarlo y desearle lo mejor. Es importante entender, que simplemente ya no quedan sentimientos de amor.
Deja de invertir tu tiempo y energía en intentar que la otra persona cambie. Usa esa energía y perspectiva para crear tu propia felicidad.














