Hoy en día el reality show es uno de los géneros televisivos más populares por la espontaneidad y drama que suele proporcionar a la audiencia. Se ha normalizado que, cada año, se produzcan y estrenen cientos de realities sobre cualquier temática o familia de celebridades.
El primer reality show se estrenó en la cadena estadounidense PBS, en 1973. Su objetivo principal era seguir de cerca la vida de una familia norteamericana “común y corriente”: El matrimonio de Pat y Bill Loud, y sus cinco hijos.
La idea de su productor era mostrar el “sueño de americano” de esta familia. Pero a lo largo de sus 12 episodios, con situaciones dramáticas como el proceso de divorcio de la pareja o la homosexualidad de uno de sus hijos, se terminó observando la realidad de las familias estadounidenses. Algo que la sociedad de ese entonces quería hacer como que no sucedía.
Esta revelación de lo que estaba ocurriendo detrás de las paredes de los Loud, marcó un punto de inflexión en la televisión. Desde entonces los realities han proliferado, convirtiéndose en un fenómeno cultural global que sigue cautivando a audiencias en todo el mundo.














