Dado que los ovarios y el cerebro están muy relacionados, en esta época suelen producirse algunos cambios neurológicos.
El descenso de los niveles de estrógeno causa en algunas mujeres una disminución en el rendimiento de su memoria.
La menopausia también suele causar una alteración en la producción de serotonina, provocando cambios de humor repentinos.
Los cambios de temperatura pueden aparecer tanto de día como de noche, lo cual desestabiliza el sueño y puede provocar episodios de insomnio. Los problemas para dormir y el malestar general que provocan los sofocos también pueden acentuar los cambios de humor.
Para aliviar los síntomas, puede resultar de gran ayuda llevar una dieta más limpia, hacer más ejercicio e incluso tomar dosis bajas de antidepresivos. Las hormonas pueden equilibrarse de forma natural o mediante una terapia de sustitución hormonal, lo cual suele durar alrededor de un año.
Cuando los niveles hormonales se estabilizan, los síntomas desaparecen y muchas mujeres afirman sentirse mejor que nunca.














