Puede que te cepilles los dientes tres veces al día, uses hilo y enjuague bucal, que no consumas bebidas oscuras y que evites comer alimentos con muchos azúcares, pero la única forma de mantener nuestra salud oral en el mejor estado es con una limpieza profesional, también conocida como profilaxis dental.
En la boca siempre hay espacios a los que las cerdas de los cepillos no alcanzan a llegar. Para eso existe la seda dental, responderían algunos. Otros podrían decir, también, que un buen enjuague llega a esos espacios. Aunque sí son hábitos que, definitivamente, ayudan a limpiar y cuidar los dientes, no son suficientes.
Hay lugares, por ejemplo, en la parte trasera de los dientes frontales superiores e inferiores, donde la placa y el sarro no solo se acumulan, sino que, con el paso del tiempo, se calcifican. La única forma de eliminarlas cuando están en este estado, es decir, cuando ya son cálculos, es con una limpieza profesional con ultrasonido.
Pero el higienista dental no se limita estos espacios. También revisa el estado y la salud de las encías, así como la presencia de caries o pigmentaciones en las piezas dentales. Por eso es la mejor forma de evitar enfermedades como la periodontitis o la gingivitis.
Estos son los pasos que los dentistas siguen para ayudarte a cuidar tu boca.
Todo comienza con un examen diagnóstico para revisar el estado de los dientes y las encías, si hay presencia de caries o síntomas de algún problema. Usualmente se usa un químico que ayuda a resaltar la placa bacteriana de otro color.
- Limpieza del sarro y la placa:
Acá se usa una herramienta que todos conocemos por su sonido, pero que es fundamental puesto que con una combinación de agua a presión y una vibración pequeña permite eliminar esos cálculos que se encuentran en distintas partes de los dientes. Este paso puede resultar molesto para las personas que tienen dientes sensibles.
Los espacios entre los dientes son los más difíciles de alcanzar en el día a día, así que son muy importantes durante la limpieza dental profesional. Se puede usar hilo dental o un cepillo especial.
- Limpieza de pigmentaciones:
A lo largo de la profilaxis, el higienista ha estado fijándose en las piezas que tienen colores marrones o amarillentos. Acá es cuando se limpian usando una pasta y un cepillo con este propósito.
Esta parte está relacionada con el paso anterior, pues también ayuda a retirar las pigmentaciones, dándole a los dientes un tono más blanco y una textura lisa.
Al final, el higienista aplica un gel que ayuda a aliviar cualquier molestia que pudo surgir por la limpieza.
La duración de una profilaxis dental varía dependiendo de cada caso, pero en términos generales puede tardar entre 40 y 60 minutos. Lo ideal es realizarla en cada visita al dentista, es decir, por lo menos dos veces al año.
El secreto está en los buenos hábitos, así tienes tus dientes y encías sanas. Además de ser la mejor opción para tu calidad de vida, cuando agendes tu cita en Dentix para una profilaxis el trabajo va a ser mucho más sencillo y con muchas menos molestias.
- Cepillarse los dientes tres veces al día.
- Usar hilo dental y enjuague bucal a diario.
- Cambiar el cepillo de dientes cada 4 o 5 meses.
- Reducir o evitar el consumo de bebidas oscuras.
- Reducir o tener precaución con el consumo de azúcares.
Aquí todo lo que necesitas saber sobre la profilaxis.
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