El pasado 24 de noviembre se registró una tragedia en el barrio Puerto Nuevo del municipio de Dosquebradas, Risaralda, luego de que una mujer de 34 años, identificada como Maryuri Gaspar, fuera asesinada presuntamente por su hija menor de edad. Según las autoridades, la discusión habría iniciado por algo tan cotidiano como el cambio de la clave del WiFi en el hogar.
De acuerdo con la información preliminar, la pelea escaló rápidamente hasta el punto en que la menor habría tomado un cuchillo de la cocina y atacado a su madre. Maryuri fue trasladada de inmediato al Hospital Santa Mónica, donde los médicos hicieron todo lo posible por salvarla, pero falleció debido a la gravedad de las heridas.
Este hecho ha generado una profunda consternación en la comunidad, no solo por la naturaleza del caso, sino porque pone en evidencia el grave panorama de violencia intrafamiliar en Risaralda. Solo en lo que va del año, las autoridades han registrado más de 2.500 casos, una cifra que alerta a los expertos y refleja la urgencia de reforzar los programas de prevención y acompañamiento psicológico para las familias.
La Policía y la Fiscalía ya adelantan las investigaciones para esclarecer completamente lo sucedido y determinar las responsabilidades. Mientras tanto, vecinos y familiares piden justicia y un acompañamiento integral para los menores involucrados en esta tragedia. El caso ha reabierto el debate sobre el uso excesivo de internet, la convivencia en los hogares y la importancia del diálogo para resolver conflictos cotidianos antes de que escalen a situaciones irreparables.














