La invitación de María Corina Machado al ‘Hay Festival Cartagena 2026’ desató una polémica que ya provocó reacciones contundentes dentro del mundo literario, luego de que varios escritores anunciaran públicamente que no participarán en el evento en señal de rechazo a la presencia de la líder venezolana.
Tras conocerse la programación, la autora colombiana Laura Restrepo, junto a Giuseppe Caputo y la escritora dominicana Mikaelah Drullard, confirmaron que cancelaron su asistencia al festival, argumentando que no comparten la invitación hecha a Machado, a quien cuestionan por sus posturas políticas y su respaldo a intervenciones militares en la región.
La decisión de los autores abrió un debate más amplio sobre los límites entre la cultura y la política, pues mientras algunos sectores defienden que un festival literario debe ser un espacio para todas las voces, otros consideran que la presencia de ciertas figuras políticas puede desviar el espíritu cultural del evento y convertirlo en un escenario de confrontación ideológica.
Ante la controversia, el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, se refirió al tema y aclaró que el ‘Hay Festival’ se mantendrá según lo previsto, aunque reconoció la discusión que ha generado la invitación y el impacto que ha tenido entre algunos de sus participantes.
El ‘Hay Festival de Cartagena’ es un evento cultural internacional que se realiza cada año en la capital de Bolívar y que reúne a escritores, periodistas, artistas, científicos y pensadores de distintas partes del mundo. Durante varios días, la ciudad se convierte en un escenario de charlas, debates, lanzamientos de libros y encuentros abiertos al público, con el objetivo de promover la lectura, el pensamiento crítico y el diálogo sobre temas culturales, sociales y políticos de actualidad.
En su edición más reciente, el festival contó con más de 180 invitados de 25 países, consolidándose como uno de los encuentros culturales más importantes de América Latina. Sin embargo, esta versión quedó marcada por una discusión que ha generado reacciones dentro y fuera del país, reabriendo el debate sobre los límites entre la libertad cultural, la expresión de ideas y las posturas políticas que emergen en escenarios de alcance internacional como el Hay Festival.














