En los últimos días, Jorge Carrascal ha sido tendencia en redes sociales y medios deportivos, pero no únicamente por su desempeño en la final de la Copa Libertadores. El volante colombiano del Flamengo, una de las figuras del partido decisivo ante Palmeiras, pasó de ser celebrado como héroe a estar en el centro de un escándalo luego de que se conocieran detalles de una fiesta privada realizada la madrugada del 1 de diciembre en Río de Janeiro.
Según medios brasileños, la celebración reunió a deportistas y personajes del entretenimiento, pero rápidamente se salió de control. Al parecer durante la fiesta se habrían presentado tensiones entre jugadores y sus parejas, así como discusiones motivadas por supuestas infidelidades, incluso, en redes sociales comenzaron a circular videos y fotografías que mostraban a Carrascal como uno de los principales anfitriones del encuentro.
La prensa brasileña habló incluso de “romances improvisados” y de rupturas que habrían surgido tras lo sucedido en la fiesta. Aunque los involucrados no han dado declaraciones oficiales sobre lo ocurrido, el tema se convirtió en debate público y generó opiniones divididas entre los seguidores del jugador. Para muchos, el comportamiento de Carrascal empaña su destacada actuación deportiva, mientras que otros consideran que se trata de su vida privada.
Ante la creciente atención mediática, el Flamengo ha mantenido una postura prudente, intentando restarle peso a lo ocurrido y enfocándose en el triunfo obtenido en la Copa Libertadores. Aun así, el nombre del volante colombiano continúa en el ojo del huracán y la celebración que debía marcar un momento histórico para el club terminó convertida en uno de los episodios más comentados de la temporada.














