El pasado viernes 24 de octubre, el colombiano Yostin Andrés Mosquera, de 35 años, fue condenado por el Tribunal de la Corona de Woolwich, en el Reino Unido, tras ser hallado culpable del asesinato de dos hombres en su domicilio de Londres entre el 8 y el 10 de julio de 2024.
Luego de varios meses de investigación, las autoridades determinaron que Mosquera decapitó, descuartizó y trasladó los restos de sus víctimas, Paul Longworth, de 71 años, y Albert Alfonso, de 62, en una maleta hasta la ciudad de Bristol, en el suroeste de Inglaterra.
Al parecer, ambos hombres eran una pareja que el colombiano habría conocido a través de plataformas con contenido para adultos, donde presuntamente mantenían encuentros sexuales a cambio de dinero, y los cuales ya habría viajado a Colombia para reunirse con el con acusado.
De acuerdo con la investigación, Mosquera intentó ocultar el crimen, pero cámaras de seguridad lo captaron mientras arrastraba las maletas, de las cuales goteaba sangre, lo que provocó que huyera de la zona cercana al puente Clifton.
Tras el hallazgo de las maletas con los restos humanos, la Policía encontró una etiqueta de equipaje que permitió rastrear la vivienda de las víctimas, donde hallaron más restos en un congelador y dos cabezas decapitadas.
Tres días después, el colombiano fue capturado en una estación de tren de Bristol y llevado a juicio, donde se reveló que también había intentado transferirse cerca de 4.000 libras esterlinas (cerca de 21 millones de pesos colombianos) desde las cuentas de sus víctimas. Además, en su teléfono fue hallado material de pornografía infantil.
El juez Joel Bennathan, encargado del caso, lo declaró culpable de doble asesinato y dictó una sentencia de cadena perpetua, con un mínimo de 42 años de prisión antes de poder aspirar a libertad condicional.














