De acuerdo con el reporte preliminar, el artefacto habría sido expulsado desde un taller artesanal ubicado a unos 200 metros del lugar del impacto, según el testimonio del propietario del inmueble afectado.
El cilindro atravesó parte de la estructura del techo, destruyendo al menos 10 láminas de eternit. En el momento del hecho, dentro de la vivienda se encontraba una mujer bañando a uno de sus hijos, lo que incrementó el riesgo del accidente.
El afectado señaló presuntas condiciones irregulares en el manejo de herramientas y trabajos realizados en el taller de origen, ubicado en vía pública, lo que habría contribuido al incidente.
Tras lo ocurrido, el propietario de la vivienda anunció que emprenderá acciones legales, al considerar que pudo existir negligencia en el manejo del material que terminó afectando su hogar.
Las autoridades fueron notificadas del caso y se espera una investigación para determinar responsabilidades y establecer las condiciones en que ocurrió el hecho.














