- La firma Pronus advirtió que el sistema financiero del país entrará en una fase decisiva con la obligatoriedad del Open Finance, un cambio que transformará la competencia, reducirá los costos del crédito y fortalecerá la portabilidad de datos en beneficio de los usuarios.
En un análisis técnico compartido con medios de comunicación y actores del sector económico, la firma colombiana Pronus, estructuradora de compañías financieras digitales, presentó su visión sobre el momento clave que atraviesa el sistema financiero nacional, en el marco de la transición hacia el Open Finance obligatorio prevista para el año 2026.
De acuerdo con el informe, 2026 marcará el punto de no retorno para las finanzas abiertas en Colombia, cuando la arquitectura de datos abiertos deje de ser voluntaria y se convierta en un estándar obligatorio. Este modelo permitirá que las entidades financieras, previa autorización expresa del cliente, accedan a su historial de transacciones y pagos, facilitando la creación de productos personalizados, con mejores tasas de interés y menores costos operativos.
Pronus señaló que esta transformación es el resultado de un proceso normativo sólido que ya superó su fase conceptual. Entre los principales hitos regulatorios se destacan el Decreto 1297 de 2022, que sentó las bases del esquema, y su incorporación al Decreto 2555 de 2010. A esto se suma la definición de estándares técnicos y de ciberseguridad por parte de la Superintendencia Financiera, a través de la Circular Externa 004 de 2024 y el régimen de transición 009 de 2025.
«El modelo de finanzas abiertas ya es operativo bajo un esquema voluntario. Actualmente nos encontramos en una fase de adecuación tecnológica, contractual y de gobierno de datos, donde las entidades alinean sus APIs y esquemas de seguridad antes de avanzar hacia la obligatoriedad», explicó Camilo Zea, CEO de Pronus.
El análisis identifica tres impactos estructurales que generará la implementación del Open Finance obligatorio. En primer lugar, una mayor eficiencia operativa, con la reducción de procesos manuales y menor fricción en la originación de créditos y servicios de pago. En segundo término, un fortalecimiento de la competencia y la portabilidad, que permitirá a los usuarios migrar entre entidades sin que su historial financiero se convierta en una barrera, presionando una mejora en las tasas de interés.
Finalmente, Pronus resalta la sinergia con los pagos inmediatos, especialmente con infraestructuras como Bre-B, lo que permitirá que las finanzas abiertas y los pagos en tiempo real se refuercen mutuamente, siguiendo referentes regionales como Brasil.
La firma explicó que el Gobierno Nacional avanza en la expedición del decreto definitivo, cuyo borrador fue aprobado por la Unidad de Regulación Financiera en noviembre de 2025. Una vez entre en vigor, se activarán los cronogramas oficiales para la agregación de productos financieros y la portabilidad total de datos, consolidando un nuevo modelo de relación entre usuarios y entidades.
Con este análisis, Pronus busca aportar al debate público y técnico sobre una transición que promete un sistema financiero más competitivo, innovador y centrado en el control del consumidor sobre su información, marcando un antes y un después en la forma como operan las finanzas en Colombia.














