El ministro del Interior, Armando Benedetti, lidera una de las apuestas sociales más
relevantes del Gobierno del Cambio: llevar seguridad real a los territorios que más lo necesitan. Esta estrategia busca proteger a los más vulnerables y garantizar presencia del Estado en todo el país.
Entre 2024 y 2025, el Gobierno Nacional ha invertido más de 502 mil millones de pesos en sistemas de videovigilancia a través de FONSECON. Esta inversión ha permitido instalar más de 2.600 cámaras, beneficiando directamente a cerca de 936.000 personas y de manera indirecta a más de 3 millones de colombianos.
El impacto es contundente: la videovigilancia mejora hasta en un 30 % la capacidad de reacción de la Fuerza Pública, fortalece la identificación de responsables y aporta evidencia clave para la judicialización, reduciendo la impunidad. Además, entre el 20 % y el 40 % de los delitos urbanos pueden apoyarse en este tipo de tecnología.
Más que instalar cámaras, se trata de un modelo integral que articula tecnología, datos y coordinación institucional. Los sistemas están conectados a centros de monitoreo en tiempo real, lo que permite detectar incidentes, focalizar operativos y responder con mayor rapidez en zonas críticas. Así, la seguridad se consolida como un derecho y no un privilegio.
Esta política refleja el compromiso del Gobierno del Cambio de cumplirle a la gente: proteger la vida, prevenir el delito y llevar soluciones concretas a los territorios. Hoy, la inversión en seguridad no solo fortalece la institucionalidad, sino que mejora la tranquilidad y la calidad de vida de millones de colombianos.














