- Entre las joyas robadas del Museo del Louvre se encuentran un collar y un par de pendientes de esmeraldas de la emperatriz María Luisa, gemas que, según expertos, provendrían de minas colombianas.
Un grupo de ladrones perpetró un asalto relámpago al Museo del Louvre, en París, llevándose joyas de valor “incalculable” pertenecientes a la Corona francesa. El robo, que duró apenas siete minutos, ocurrió a plena luz del día.
El ministro del Interior de Francia, Laurent Nuñez, confirmó el hecho y detalló que los delincuentes ingresaron al museo utilizando un montacargas instalado sobre un camión. “Esta mañana se produjo un robo importante en la Galerie d’Apollon. Unos individuos ingresaron desde el exterior usando un montacargas”, explicó en declaraciones a France Inter.
Entre las piezas sustraídas se encuentran un collar y un par de pendientes de esmeraldas pertenecientes a la emperatriz María Luisa, piedras preciosas que, según expertos en gemología, habrían sido extraídas de minas colombianas durante el siglo XIX.
Por esta razón, desde la Federación Nacional de Esmeraldas de Colombia, Fedesmeraldas, lamentamos profundamente la pérdida de estas joyas históricas y confiamos en que las autoridades francesas lograrán recuperar los elementos robados, destacando además el valor patrimonial y simbólico que las esmeraldas colombianas representan para el mundo.
La Galería de Apolo, donde se encuentran las joyas de la Corona francesa y piezas históricas del reinado de Luis XIV, fue el escenario del golpe. Los asaltantes violentaron dos vitrinas de alta seguridad y lograron sustraer nueve objetos, de los cuales ocho permanecen desaparecidos, entre ellos una tiara y un collar pertenecientes a las reinas María Amélie y Hortensia, según el Ministerio de Cultura francés.
Durante el robo, los delincuentes -al parecer cuatro personas desarmadas- utilizaron amoladoras angulares para forzar ventanas y amenazaron al personal de seguridad. En su huida, dejaron atrás una de las piezas más valiosas: la corona de la emperatriz Eugenia, esposa de Napoleón III, la cual resultó dañada. La joya, adornada con 1.354 diamantes y 56 esmeraldas, fue recuperada por las autoridades dentro del museo.
El presidente Emmanuel Macron calificó el hecho como “un ataque al patrimonio histórico de Francia” y aseguró que “se está haciendo todo lo posible para recuperar las obras y capturar a los responsables”.
“El robo cometido en el Louvre es un ataque a un patrimonio que apreciamos porque es parte de nuestra historia. Recuperaremos las obras y los perpetradores serán llevados ante la justicia”, escribió el mandatario en su cuenta de X.
Las autoridades no descartan la posible participación de redes internacionales en el asalto. La Fiscalía de París abrió una investigación por los delitos de “robo agravado por banda organizada” y “asociación ilícita para delinquir”.
Según un comunicado del Ministerio de Cultura, un agente de seguridad frustró el intento de los ladrones por incendiar el camión utilizado en la operación, lo que obligó a los delincuentes a escapar apresuradamente.
El robo de las joyas de la Corona francesa, que tienen un valor histórico y simbólico imposible de calcular, se suma a una serie de delitos recientes contra el patrimonio cultural europeo, reavivando el debate sobre la seguridad en los grandes museos del mundo.














