Es arquitecto, licenciado en Idiomas y técnico en Análisis de Datos. Se especializó en Gestión y Planificación del Desarrollo Urbano y Regional; y Conservación y Restauración del Patrimonio Arquitectónico. También es magÃster en Urbanismo. Con todos esos pergaminos no se vuelve altivo, más bien reconoce que las oportunidades que surgieron en la AlcaldÃa le marcaron rumbos académicos que logró transitar y hoy desempeña sus labores con toda la formación requerida y excelencia.
Hace 32 años ingresó a la SecretarÃa de Planeación. Expide certificados de uso de suelo, revisa el cumplimiento normativo de los estacionamientos en proyectos arquitectónicos y representa su dependencia ante la Comisión y Consejo Distrital de Patrimonio.
En su escritorio lo acompañan tres plantas que lo conectan con el medioambiente.
Danza y tradición por generaciones
La danza, como expresión cultural y artÃstica, es parte de su estilo de vida y de su familia.
Aprendió a bailar con su madre, Elvira Vergara, capitana de baile en los barrios de Barranquilla, en otras épocas. Para preservar la tradición, eligió de compañera de vida a una bailadora como él. A sus dos hijos les inculcó disciplina y pasión por las comparsas desde pequeños. Hoy todos participan en una destacada cumbiamba local, especialmente durante el Carnaval de Barranquilla.
Por eso, Aliomar David Pacheco Vergara se vinculó a la Comparsa Distrital 2026, como en años anteriores, y se fajó a tirar pasos para representar con orgullo a la AlcaldÃa de Barranquilla en la Guacherna y la Batalla de Flores.
Disfruta cada momento con su familia: va al cine o la playa, y se relaja con sus mascotas, entre ellas unos peces. Es un hombre de gran sensibilidad por la naturaleza. En su escritorio lo acompañan tres plantas que lo conectan con el medioambiente, sin moverse del computador. También pinta. En plena pandemia diseñaba ‘poteritas’ o macetas, con material reciclable, de botellas de gaseosas de 3 litros. Las decoraba para alegrar los jardines y pronto empezaron a comprárselas.
Reconoce que hay parejas que funcionan muy bien por sus diferencias, pero, en su caso, la danza los une en proyectos culturales que honran la memoria de sus ancestros y mantienen vivo el legado de tradición.














