La región Caribe que atiende Air-e Intervenida está viviendo su mejor momento en calidad del servicio eléctrico: nunca antes Atlántico, Magdalena y La Guajira habían tenido un desempeño tan bueno en los indicadores que miden la calidad, con mejoras que ya se sienten en hogares, comercios e industria y que benefician a más de 5 millones de personas.
En 2025, la compañía alcanzó el mejor resultado de calidad desde inicio de Air-e, con una reducción fuerte en las interrupciones, tanto en duración como en frecuencia:
* SAIDI (Horas que se va la luz): bajó de 60,33 horas (2024) a 38,21 horas (2025), una reducción de 36,6%.
* SAIFI (veces que se va la luz): pasó de 31,58 a 29,96 veces, una reducción de 5,12%.
Este avance significa algo muy claro para la gente: menos horas sin luz (SAIDI) y menos interrupciones (SAIFI), justo lo que la región venía reclamando hace años.
Al inicio de la intervención, el escenario operativo era retador. Hoy, con acciones técnicas y disciplina operativa, la calidad del servicio ha mejorado de forma sostenida, llegando a niveles que -en términos prácticos- se acercan a ser hasta tres veces mejores frente a los momentos de incio de operaciones del mercado, consolidando un desempeño récord en la región.
A esta mejora en calidad se suma un mensaje clave para el bolsillo: la estabilidad de la tarifa anunciada recientemente como parte del esfuerzo por aliviar a los usuarios y recuperar confianza.
Para 2026, Air-e Intervenida continuará fortaleciendo la confiabilidad del servicio con proyectos y prácticas sostenibles que aporten al bienestar social y a la protección del medio ambiente, en paralelo con la ejecución de obras priorizadas.
La compañía reiteró que trabaja en gestionar nuevos recursos financieros con el acompañamiento de la Superintendencia de Servicios Públicos, el Gobierno nacional y el Ministerio de Minas y Energía, para viabilizar las obras proyectadas y sostener el avance logrado.
Air-e Intervenida invitó a la comunidad a seguir construyendo juntos: pagar a tiempo, usar los canales de atención y sumarse a una cultura de corresponsabilidad que permita mantener y mejorar el servicio.














