- La inteligencia artificial dejó de ser una promesa futura y se convirtió en un factor decisivo para la productividad empresarial: mientras el 78 % de las organizaciones en el mundo ya la utiliza, miles de pymes en América Latina aún enfrentan dificultades para convertirla en resultados concretos.
Bogotá, enero de 2026. La adopción de la inteligencia artificial (IA) avanza a un ritmo acelerado y redefine la forma en que operan las empresas. De acuerdo con el AI Index 2025 de la Universidad de Stanford, el 78 % de las organizaciones ya emplea IA en al menos una función del negocio, un salto significativo frente al 55 % del año anterior. A su vez, McKinsey estima que estas tecnologías podrían aportar hasta 4,4 billones de dólares en productividad a la economía global.
En América Latina, el panorama muestra avances importantes, aunque desiguales. Datos recopilados por el BID y Microsoft indican que el 31 % de las pymes ya ha invertido en IA y que un 72 % planea hacerlo en el corto plazo. Sin embargo, muchas empresas aún no logran capturar valor de manera consistente debido a barreras de talento, integración tecnológica y falta de enfoque estratégico.
El reto, coinciden expertos, ya no es decidir si se debe usar IA, sino cómo integrarla de forma efectiva en los procesos del negocio. Estudios recientes revelan que cerca de tres cuartas partes de las compañías enfrentan dificultades para escalar estas soluciones y traducirlas en mejoras sostenibles en áreas como ventas, operaciones y servicio al cliente.
«Muchos emprendedores ya pagan licencias de IA, pero siguen haciendo tareas manuales y tomando decisiones con información incompleta», afirma Andrés Bilbao, co-creador de 30X y cofundador de Rappi. «La diferencia está en quién logra convertir estas herramientas en sistemas automatizados que liberen tiempo y mejoren la toma de decisiones«.
Desde esa perspectiva, el programa ejecutivo 30X, liderado por Andrés Bilbao, Daniel Bilbao (cofundador de Truora) y Dylan Rosemberg (fundador de Growth Rockstar), identificó siete herramientas de IA clave que pueden marcar la diferencia para empresas y emprendimientos en 2026.
Entre ellas se destaca n8n, una plataforma de automatización de flujos de trabajo que permite conectar aplicaciones y procesos sin desarrollos complejos, reduciendo tareas manuales y errores operativos. También sobresale ManyChat, orientada a la captura y nutrición de leads, que transforma interacciones en redes sociales en oportunidades comerciales automatizadas.
En el ámbito tecnológico, Cursor emerge como un editor de código con IA que acelera el desarrollo de productos digitales, mientras que Sora facilita la generación de contenido audiovisual a partir de texto, optimizando la producción de material para marketing y ventas. A estas se suman herramientas de inteligencia de reuniones, como Wispr Flow, que convierten conversaciones en información estructurada y reutilizable.
Asimismo, Claude Projects permite crear agentes de IA personalizados, entrenados con los procesos y documentos internos de cada empresa, y ChatGPT, conectado a métricas del negocio, actúa como un analista inteligente capaz de identificar patrones, generar reportes y anticipar riesgos.
«Para 2026, la clave no será probar herramientas aisladas, sino orquestar sistemas integrados de automatización, contenido y analítica«, concluye Andrés Bilbao. «Las empresas que lo logren tendrán una ventaja clara en velocidad, eficiencia y calidad de decisión«.














