Una delicada y preocupante denuncia hizo en las últimas horas la Asociación de Educadores de Barranquilla (Adeba), respecto a que más de 15 maestros en la ciudad vienen siendo objeto de extorsiones y, de resistirse al pago de lo exigido, los delincuentes proceden a las amenazas de muerte a través de mensajes de texto por vía WhatsApp.
Esa entidad sindical, por medio de su presidente, José Jiménez, precisó que esta situación mantiene en constante zozobra y pavor no solo a los educadores de los colegios distritales de la ciudad que son objeto de las coacciones, sino al resto de colegas. El funcionario develó que ha sido tan angustiante el asunto para muchos de ellos que ya han solicitado el traslado de centro educativo.
“En algunos casos hemos identificado que se trata de delincuencia común y que, en ciertos barrios, puede involucrar a personas de la misma comunidad educativa. También hay situaciones relacionadas con estructuras criminales, muchas de ellas con integrantes que se encuentran recluidos en cárceles. Sin embargo, ya son varios los maestros que han solicitado traslados y, aunque la norma establece un plazo de tres meses, aún no hemos recibido respuesta de la Unidad Nacional de Protección (UNP) sobre los estudios de riesgo. Algunos docentes deciden regresar a sus lugares de trabajo, mientras que otros optan por renunciar al estatus de protección y permanecer en la zona”, explicó Jiménez en la página de la cadena Caracol Radio.
Este representante de los docentes también advirtió que los violentos amedrentamientos podrían incrementarse durante los últimos meses del año, periodo en el que históricamente se presenta un auge de estas situaciones, ya que para la misma época, en 2025, la cifra superó los 20 casos.
El dirigente de Adeba comentó que los hechos se presentan, principalmente, en sectores del suroriente y suroccidente de la capital del Atlántico, aunque las intimidaciones igualmente se han extendido hacia otros colegios situados en otras zonas de la ciudad, como la localidad Metropolitana.
Se ha conocido que, frente a esta situación riesgosa, la Policía Nacional ha recomendado a los profesores denunciar y entregar los números telefónicos desde los cuales reciben las amenazas, con el propósito de establecer su procedencia y adelantar las investigaciones correspondientes.
Redacción: Iván Peña














