El príncipe Harry y Meghan Markle, duques de Sussex, volverán a vivir en el Reino Unido después de seis años radicados en Estados Unidos, según informaron este miércoles varios medios británicos. La pareja planea dejar California antes de que termine agosto para instalarse en una residencia privada, sin carácter real, ubicada en las afueras de Londres. Sus hijos, Archie, de 7 años, y Lilibet, de 5, ya quedaron matriculados en un colegio del país para el inicio del curso escolar en septiembre.
Harry y Meghan renunciaron a sus funciones como miembros activos de la familia real en enero de 2020 y desde entonces vivían en Montecito, California. La decisión de regresar llega meses después de un acercamiento notorio entre Harry y su padre, el rey Carlos III, con quien se reencontró en julio durante actividades relacionadas con los Juegos Invictus. Según medios como The Telegraph y la BBC, el rey fue informado del plan de mudanza el pasado domingo.
Pese al regreso, la pareja mantendrá sus propiedades en California y Portugal, y no hay planes de que Harry o Meghan retomen funciones oficiales dentro de la monarquía.
A diferencia de una mudanza a una residencia real, el príncipe Harry y Meghan optaron por una vivienda privada en las afueras de Londres, lejos del foco directo del Palacio. La escolarización de sus dos hijos en Reino Unido es uno de los puntos que más ha llamado la atención, pues marca el primer año escolar completo de Archie y Lilibet en suelo británico desde que la familia se trasladó a Estados Unidos.
No. Según los reportes de la prensa británica, el estatus de Harry y Meghan dentro de la familia real no cambia con esta mudanza: seguirán sin ser miembros activos ni recibirán funciones oficiales. El regreso se interpreta más como un acercamiento personal y familiar con el rey Carlos III que como una reincorporación institucional.
Meghan Markle es una actriz estadounidense conocida por su papel protagónico en la serie “Suits” entre 2011 y 2017. En 2018 se casó con el príncipe Harry en el Castillo de Windsor y desde entonces es conocida como la duquesa de Sussex. Junto a su esposo, ha impulsado proyectos de fundación, producción audiovisual y activismo social desde su salida de la familia real en 2020.














