- El ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, pidió disculpas a quienes se sintieron afectados por las imágenes de su estadía en un resort de Santa Marta durante la emergencia nacional provocada por el terremoto del 10 de agosto. Sin embargo, defendió su condición de padre y aseguró que durante el viaje permaneció atendiendo asuntos relacionados con la tragedia.
El ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, se pronunció sobre la polémica generada por fotografías y videos de su estadía en un resort de Santa Marta durante el fin de semana, mientras el país afrontaba las consecuencias del terremoto ocurrido el pasado 10 de agosto.
Beltrán ofreció disculpas a las personas que pudieron sentirse ofendidas por las imágenes, especialmente ante la dimensión de la tragedia y el drama que enfrentan miles de familias damnificadas.
“Yo entiendo el dolor que están viviendo muchas familias y por eso me disculpo si las imágenes fueron sensibles. Pero también quiero que comprendan mi naturaleza como padre”, manifestó el funcionario.
Pese a las disculpas, Beltrán defendió el espacio compartido con su familia y aseguró que durante su permanencia en Santa Marta continuó atendiendo responsabilidades relacionadas con la emergencia.
El ministro sostuvo que las propias imágenes difundidas evidencian que permanecía utilizando su teléfono celular para atender asuntos de su despacho.
“Ustedes vieron que estaba pegado al celular intentando atender y resolver los mismos temas que demanda este tiempo”, afirmó.
La explicación generó reacciones en redes sociales, donde algunos usuarios cuestionaron al funcionario y señalaron que rescatistas, voluntarios, integrantes de organismos de socorro y ciudadanos también han sacrificado tiempo con sus familias para participar en las labores de búsqueda, atención y asistencia de los sobrevivientes.
El pronunciamiento se produjo después de una reunión encabezada por Beltrán en Bogotá con representantes del sector de la construcción, en la que comenzaron a analizarse alternativas para atender la crisis habitacional generada por el terremoto.
El encuentro se extendió hasta altas horas de la noche y estuvo enfocado en la búsqueda de soluciones de vivienda para las familias afectadas en más de 450 municipios del país.
La magnitud del desafío es considerable. Según el balance citado de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, el terremoto deja 134.124 viviendas averiadas y 29.548 destruidas.
El reporte también señala 5.808 edificios averiados y 277 estructuras colapsadas, cifras que obligan al Gobierno nacional y a las administraciones territoriales a avanzar en estrategias de alojamiento temporal, reparación y reconstrucción para las comunidades damnificadas.
Tras la controversia, el ministro Beltrán deberá concentrar ahora sus esfuerzos en uno de los principales desafíos de la etapa posterior a la emergencia: garantizar alternativas habitacionales y avanzar en la reconstrucción de las zonas golpeadas por el terremoto.














